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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1984

JUAN JOSE REYES. Cioran: pensador ex-céntrico e inquietante


UNO DE LOS filósofos más notables de nuestros días es E. M. Cioran, muy difundido en nuestra lengua merced a las traducciones que han hecho de sus obras el español Fernando Savater y la mexicana Esther Seligson. ¿Qué pensar de él? ¿Qué pensar de quien ha escrito el Breviario de podredumbre, La tentación de existir, El aciago demiurgo, Del inconveniente de haber nacido, Contra la historia, Desgarradura? Títulos sonoros que hacen pensar en un nuevo Leopardi o en un Pavese sin amor o en un Camus sinesperanza. Lo menos que se ha dicho de Cioran es que se trata de un hereje, de un escéptico, de un iconoclasta. Y Cioran es todo esto a la vez. Es una de las mentes más lúcidas de nuestro tiempo. Una inteligencia terriblemente lúcida.

Emil M. Cioran nació en Rumania hace setenta y tres años. En 1937 fue a París, como becario del Instituto francésde Bucarest. Y se quedó en la capital francesa, donde sigue escribiendo, y publicando (en Gallimard). Publica con mucha frecuencia, para satisfacción de sus miles de lectores de todo el mundo (occidental, por lo menos). Publica en un momento determinado, cuando sabe que debe publicar, aunque sus razones no sean del todo comunes o agradables como él mismo apunta:

Una obra está acabada cuando no puede ya ser mejorada, aunque se la sepa insuficiente e incompleta. Se está tan exageradamente fatigado de ella que ya no se tiene el valor de añadirle ni una sola coma, aunque fuese indispensable. Lo que decide el grado de acabado de una obra no es en absoluto ninguna exigencia del arte o de la verdad, es la fatiga, y, aún más, el asco.

Nada menos. Asco, repulsión, repugnancia: palabras muy comunes en el conmovedor discurso de Cioran.

Las razones de la sinrazón

¿Qué, después de Dios?

La expresión del escepticismo


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