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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1985

MANUEL CAMPOSECO, El exilio interminable


Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar al mundo cómo era su casa.

Bertolt Brecht.

LA REALIDAD COMO aliada de la estupidez. La norma jurídica, política o social, como justificante de la hipocresía y la incomunicación. También, la razón para partir de regreso a la isla de nuestra propia conciencia, a nuestra Itaca personal: la que dejamos varada en la bruma de los años, cuando los días nos parecían interminables como una carcajada.

Después, cuando ya hemos largado las noches de San Telnio y los mares embravecídos, cuando la calma se ha instalado en el horizonte y, el viento sopla de popa, hay que regresar ataca. Lo entendemos bien: todo ha sido, hasta entonces. un largo rodeo hacia ninguna parte. Todo es agua entre los dedos. Sólo es real el exilio. como alternativa entre la libertad y la prisión, entre la realidad impuesta y, la otra: la nuestra, la que hay que crear y se crear todos los días, la que tejemos con los sueños de la vigilia y los hilos de la memoria para poder enamorar al mar.

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