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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1985

Camus, el estilo también narra


La primera parte de la novela --contundente, dramática, descarnada-- está escrita en un estilo que no le podría venir mejor: frases cortas, expresiones secas, descripciones más que breves, como redactadas con indiferencia, echadas sobre el texto, lanzadas a la cara del lector. En este sentido, su técnica recuerda la de algunos pintores postimpresionistas, más precisamente Van Gogh.

Las pinceladas de la sintaxis de Camus son como las del holandés: cortas, bruscas, de colores puros. Más que hacer trazos, mancha la tela de manera tosca, con frecuencia brutal, grosera. Camus no acude a frases elaboradas (aparentemente), los circunloquios están descartados precisamente para poder conseguir el impacto visual e intelectual. Así mismo, las reflexiones casi no tienen lugar en esta primera parte (es el lector quien se las hace);hacerlas habría sido tanto como pintar El campo de los cuervos con secciones al estilo de Turner. Las descripciones precisas no iban de acuerdo con la personalidad descarnada, seca de Meursault; mucho menos con su realidad. De allí que los capítulos vayan avanzando casi a base de sumarios, de hechos concretos, acciones por completo faltas de sentimiento (la preocupación es por la pureza de colores, los trazos toscos, nada de detalles). Sin embargo, los personajes quedan claramente pintados y su dramatismo desborda las páginas de la novela, gracias a la técnica sintáctica que podríamos llamar fauve.

La violencia que Camus consigue con las frases cortas, brutales, provoca en el lector reacciones explosivas, justo porque los acontecimientos lo son. Hay contundencia sólo cuando los hechos se dan de manera tajante, definitiva; y esa es la experiencia sintáctica y espiritual de El Extranjero. El Nobel de literatura de 1957 escribió la primera parte de esta novela de la misma manera que hay que abrirse camino en la selva: a machetazos. Duele la contundencia de la sintaxis.

La segunda parte de esta obra, más lenta, reflexiva, necesitó de frases más largas, de ideas enlazadas. Está ausente ya el aparente caos mental de Meursault; ya no se salta, en un mismo párrafo, de una idea a otra. El contenido de ellas es más racional, más elaborado. Las pinceladas son más prolongadas, el color de la sintaxis se permite alguna mezcla, sin que los colores se degraden. Las personas y las situaciones se han elaborado un poco más para conseguir ese hastío, esa languidez sobre la que flota la conciencia de Meursault como un velero que se aleja.

Después de la agitación externa, de la explosión de los acontecimientos, de los colores puros y las pinceladas llenas de dinamismo de la primera parte, se llega al desgarramiento del espíritu, de la interioridad. En este sentido la novela es bipolar: el Cielo y la Tierra, la Carne y el Espíritu, la Noche y el Día. Y este viaje a los adentros se da más lentamente, como que la infinitud de nuestra conciencia amortigua toda contundencia verbal; las ideas se tienen que dar a otro ritmo: igualmente dramáticas, pero con el movimiento propio del intelecto --muy ajeno a los compases de la exterioridad.

Los hechos alcanzan, sin embargo, alturas cenitales de brutalidad y sinrazón. Lentamente, hacia la muerte, va Meursault, arrastrado por hombres pequeños de frases largas.

Milan Kundera, exiliado él mismo, publicó en 1978 El Libro de la Risa y el Olvido, cuyo tema, se puede decir, es justamente el viaje de regreso que nunca termina y que ha empezado el día que se salió de casa. El exilio interminable.

Amigo de Carlos Fuentes, ha escrito para éste, un post-seriptum de la edición en inglés de Terra Nostra. Conocido Kundera desde hace varios años en la literatura francesa e inglesa, sobre todo, su obra ha tenido en español menos difusión de la que merece aunque en México alguna gente lo viene leyendo en ediciones extranjeras desde hace algunos años. El propio Carlos Fuentes se refiere a Kundera en Casa con Dos Puertas, libro de ensayos que editó Joaquín Mortiz en 1970. Dice Fuentes: La Broma, de Kundera, es la perversión del socialismo checo por la dictadura de Novotny..." En español circulan La Vida Está en Otra Parte (Seix Barral, 1979) y la obra que comentaremos a continuación: El Libro de la Risa y el Olvido (Seix ,Barral, 1982).


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