ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1985
* [Nota 108]

Una vara de medir (Iliada 2, v. 422), las dimensiones del mar (Hesíodo, Trabajos, v. 648), medidas de capacidad y su contenido en granos (Odisea 2, v. 355; Hesíodo, Trabajos, v. 600) o en líquidos (Ilíada 23, v. 368; Odisea 9, vv 208-210: "Y cada vez que bebían de aquel vino dulce como miel, él llenaba una copa y la vertía en veinte medidas (métra) de agua"), un sistema de pesos y medidas (Heródoto, Historias, VI 127), el punto de anclaje de un navío al término de su travesía (Odisea 13, v. 11), por ejemplo. Temprano, la palabra experimentó dos extensiones semánticas -la segunda asimismo catacrética- ambas atañederas al hombre. Por una parte, hacia un aspecto de la medición de su vida: la plenitud de su edad juvenil -Hesíodo, Trabajos, v. 438 (pero tanto en Trabajos, v. 132, como en Iliada 11, v. 225, métron parece significar "término de la adolescencia"). Por otra parte, hacia un modo de su comportamiento: la mesura (Hesíodo, Trabajos, vv. 694: "Guarda la mesura (métron): lo oportuno (kairós) es excelente entre todo" y 720: "... el dón más pleno: la [lengua] que procede según medida (katá métron)", por ejemplo), con la fortuna que se conoce. Es patente que el métron de Protágoras no pasa por ninguna de las dos.