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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1985

El valor intrínseco de la democracia cotidiana


La democracia de lo cotidiano, como se ha destacado, presenta diferentes niveles y variedad de posibilidades en su desarrollo práctico. Existen casos en los que se inicia con participación institucional y económica (cooperativas), otros con participación funcional (particularmente empresas privadas), otros más que experimentan con arreglos diferentes que evolucionan con el tiempo y, por último, algunos han intentado propiciarla en los tres niveles (institucional, funcional y económico). Esta es, precisamente, la forma más evolucionada de democracia cotidiana: la hemos llamado "autogestionada", porque es la que en realidad aspira a la democracia de lo cotidiano y lo económico.

Sin embargo, su valor fundamental, cuando funciona, radica en que no,sólo proporciona al individuo una serie de derechos, sino que también exige mucho de él. Exige obligaciones de trabajo para con sus compañeros y consigo mismo (para que la empresa subsista es necesario que cada elemento contribuya a la realización de su función); capacidad de escuchar (esto no implica un "diálogo de sordos" en el cual cada quien intente imponer sus condiciones; para evitarlo se requiere, precisamente, saber escuchar y hacer posible la comunicación entre personas); reconocimiento del otro y con ello reconocimiento de sí mismo (capacidad de salirse de uno, de romper con el ensimismamiento continuo en que vivimos, de esforzarse por reconocer la presencia de los demás y en ellos la nuestra; capacidad, finalmente, para sorprenderse de lo cotidiano); y, por último, exige un estuerzo por desprenderse del poder y compartirlo (poder como tendencia que deshumaniza, como misterio que nos gobierna y que cuando se interroga sobre sí mismo "no hay respuesta, o por lo menos no hay una respuesta, sino posibilidades de respuesta que no agotan la pregunta, sobre todo cuando se intenta cuantitativamente: más, más, más" [Nota 54] ). Un esquema de democracia cotidiana debe ante todo permitir y promover la participación del hombre en el mundo que lo rodea. Corresponde al individuo aprovechar esta oportunidad.


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