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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1985

Sintaxis: la lógica del discurso sobre la conciencia


Consideremos las expresiones siguientes.-

1. Yo me doy cuenta de que tengo en este momento una conclusión importante.

2. Yo me doy cuenta de que tengo en este momento una sensación visual de un objeto triangular y verde.

3. Yo me doy cuenta de que tengo en este momento una gran alegría.

4. Yo me doy cuenta de que quiero algo difícil.

En las expresiones mencionadas, que tratan de abarcar los sectores principales de nuestra actividad consciente (cognoseitiva racional, cognoseitíva sensorial, emotiva y volitiva), notamos que se habla de un percatarnos de algo, con una seguridad casi presuntuosa.

Esta afirmación de percatarnob de algo con certeza haría a Wittgenstein aconsejarnos una mayor reserva, y, de acuerdo a sus reflexiones sobre la certeza, nos sugeriría preferir expresiones más modestas, como el "me parece que me doy cuenta de que..." o "creo que me doy cuenta de que..." [Nota 62]

Tal vez consideraciones semejantes han hecho a algunos pensadores incluir este tipo de expresiones sobre la conciencia entre las expresiones u oraciones de creencia. Pero, aun formulándolas como oraciones de creencia, las oraciones acerca de la conciencia manifiestan tener consistencia lógico-sintáctica. No hace falta abundar en apologías para demostrarlo.

Nos basta, para hacer ver que a nivel sintáctico las oraéiones sobre la conciencia son consistentes, referirnos a la legitimación que de las mismas ha hecho Héctor-Neri Castañeda, quien, aprovechando y corrigiendo el sistema de oraciones de creencia de Jaako Hintikka, lo aplica a las oraciones de conciencia. A pesar de las dificultades que tales oraciones encierran, ha sabido superarlas, y ofrece un buen camino para superar las dificultades que siguen presentándose.

Expuesto de modo sumamente esquemático, el camino es el siguiente. Castañeda procede, por así decir, desde el exterior de la conciencia, pasa a su interior, sale de nuevo y regresa a ella. como en espiral. Y todo en un nivel de expresión. Primero atiende a las expresiones de conciencia como referidas a otro, en tercera persona. [Nota 63] En seguida intenta colocarlas en el propio sujeto, como una tercera persona que sabe, sin embargo, que es la propia. [Nota 64] Después aplica ese autoconocimiento, a través de una ilación, a las otras personas, concediendo que también ellas poseen ese autoconocimiento. [Nota 65] Y regresa al propio stujeto, para recuperarlo en su mismidad. [Nota 66] Se muestra. así, como una fluctuación de la conciencia entre las expresiones con el pronombre "él" y las expresiones con el pronombre "yo". En cualquier caso, nos parece lo más plausible que el pronombre que predomine debe ser el de primera persona; pues, aunque el a utoconoci miento se exprese como referido a otro, en última instancia debe reducirse al que tiene como referencia al propio sujeto.

La necesidad de introducir el "yo" en los esquemas lógicos es necesario para dar consistencia al discurso referido a la conciencia. Veamos algo sobre la fundamentación sintáctica de la lógica del "yo" o pronombre personal en primera persona.

En el caso de la construcción sintáctica, encontramos que es un elemento del tipo llamado "indicador", esto es, la clase de expresiones que comprende pronombres personales y demostrativos, adjetivos y verbos usados para hacer una referencia demostrativa. El indicador "yo" es el más importante de los indicadores, y aún más que todos los nombres y descripciones. Este elemento indicador que es el pronombre personal en primera persona tiene su construcción sintáctica correcta en oraciones como "Yo existo ahora". Guardando esta corrección sintáctica no puede dejar de referirse al objeto que intenta referirse. De su corrección sintáctica podemos pasar a su corrección semántica.


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