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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1986

ABRAHAM NOSNICK. Reduccionismo ontólogico y metodológico


A. Como apunte mi presentación del libro del doctor Jorge Serrano, éste tiene su base en la diferenciación entre dos tipos de reduccionismo: el ontológico y metodológico. Esta dictomía es muy importante para lo que tengo que decir en seguida.

Cuando Serrano se refiere al consuctismo como por ejemplo de reduccionismo en el área de la psicología, aclara que éste es un caso de reduccionismo de una ciencia del espíritu a una natuaral y, peor aún una caoncepeción que influyó negativaamente en la psicología expermiental y , en general, en la psquiatría, la ética, las ciencias sociales, la filosofía, etc. Esto trae a cuento varios elementos que quisiera revisar al reafirmarme a la manera en que el doctor Serrano los trata en el libro que ahora comentamos.

a) De la distinción entre conductismo ontológico y Metodológico

Cuando Watson propuso, a principios del siglo, estudio objetivo de la conducta, rechazada --como dice Serrano-- los métodos introspectivos que se utilizaban entonces y los conceptos de conciencia y espíritu. Está claro que conductismo watsoniano presentaba importantes limitaciones y generaba una serie de problemas, distintos a los que habían generado las doctrinas que él mismo rechaba. Sin embargo, también es cierto que dentro de la corriente conductista hubo discusiones muy importantes muy importantes acerca de la fundación espistemo lógica y los desarrollos metodológicos que tal corriente comprendía.

Serrano menciona a Watson y sólo a uno de sus seguidores el más radical y famoso: Skinner. Sin embargo, el conductismo Watson se desprendieron cuando menos tres corrientes más: la de Hull, Tolman y Guthrie, para mencionar sólo a las más importantes. Por otro lado, en el seno mismo de psicología americana es legítimo interrogar a los condustistas acerca de si su defensa o adscripción a tal teoría es otológica o metodológica. Porque existen condusstistas que en sus análisis de la conducta humana o sitúan a ésta muy lejos de la de los mamíferos inferiores que también estudian; y porque hay otros que defienden un conductismo metodológico y opinan que sibien la conducta humana ses diatinta a la de los pichones, ratas o perros, la naturaleza tan compleja de la primera no permite su estudio científico más que con los métodos sugeridos por el conductismo. Es más, debido a los adelantos en materia de inteligencia artificial, últimamente la vieja discusión entrre conductista ontológiccos y meetodológicos se ha puesto en boga una vez más; pero ahora la pregunata es: ¿las simulaciones de los procesos de inteligencia humana pueden tomarse como lteralmente ciertas o simplemente son heurísticas para explicare el pensamiento humano? Independientemente de la respuesta que pueda darse esta pregunta, lo importante es que de esto hay un atecedente no se mencionan en el libro que ahora analizamos.

Quiero hacer una última observación sobre esto mismo. La presencia de diversas corrientes dentro del conductismo nos habla de diferentes enfoenques teóricos y desarrollos metodológicos que si bien coinciden en supuestos fundamentales acerca de la naturaleza humana y su posible estudio, son testimonio de que parte del patrimonio de la correinte condustista son discusiones teórico-metodológicas de primer orfden y no solamente reduccionismo de lo que el ser humano es y hace.

b) De la reducción de las ciencias humanas a las naturales

Si bien es cierto que el conductismo basa su concepecion de objetividad en la calidad de "observable" o "aparente" de la conducta, esto no quiere decir que en este caso sea literalmente cierto que estemos ante un caso de reducción de una ciencia humana a una natural, es decir, de la psicología a la física. En este sentido, las ciencias naturales, y en concreto la física subtómica y la biología submolecular, se enfrentan a problemas metodológicos muy similares a los que desde siempre ha tenido los estudiosos de las cienciaas humanas o sociales: ¿cómo estudiar los fenómenos que son aprentes a simple vista y cuya medición modifica su naturaleza? Quizá el más reciente desarrollo múltiple de las ciencias naturales haya acercado a éstas a las ciencias sociales, más de lo que hasta ahora hemos podido ver hemos podido percatar.

c) De la distinción entre reducción y reduccionismo y poder heurístico

Richard Pruitt, profesor de la Universidad de Stanford, afirma que toda filosofía ha de enfrentarse a dos grandes problemas: la justificación y la regresión infinita. Me ocuparé sólo del segundo problema porque es el que se relacionan con el tema que aquí analizo.

El problema de la regresión infinita es un problema de corte metodológico. Consiste en aplicar cualquier método de análisis al mismo método. Es dcir, la regresión infinita marca los límites de un método de análisis cuando éste se enfrenta a sí mismo. Ejemplos de esto pueden ser: caer en la cuenta de que el principio de verificación de los positivistas-lógicos se metafísica de Popper es difícilmente refutable; o que algún análisis marxista de la ideología dominante en una sociedad sea finalmente ideológico porque defiende los intereses de quienes sustentan el poder en dicho sistema.

Por otro lado, el poder heurístico es la capacidad que tiene una toría de explicar el fenómeno que ocupa.

Establecido lo anterior, voy a comparar la aplicación que hace Serrano de su noción de reducción y reduccionismo con el concepto de poder heurístico de una teoría. Me parece que Serrano corre de caer una redución y/o una reduccionismo al aplicar su método a diferentes teorías. Me explico.Cuando en su libro leemos sus análisis del conductismo, el humanismo marxista y el marxismo científico, llegamos a la conclusión de que estas teorías son reducciones y reduccionismos de la naturaleza humana.Pero, en qué medida es parte del resultado el mismo método de buscar y encontrar la reducción y el reduccionismo. No se malinterprete. De ninguna manera quiero decir con esto que Serrano llegó, en los tres casos ya mencionados, a sus conclusiones de manera gratitua. Por su puesto que no. Sin embargo, el que esto escribe se quedó con duda; no está seguro sí, en parte, la presentación de cómo una teoría reduce ontológica y metodológicamente a la realidad que prentende explicar es parcialmente consecuencia del propio método: la reconstrucción de la teoría en términos de su visión reducida del mundo. Este es el momento para introduccir en al análisis la noción del poder heurístico.

Me parece aunque esto lo presento como una conjetura aventurada, que la renconstrucción que Serrano nos propone de los casos arriba mencionados (y.gr. conductismo, humanismo marxista y marxisimo científico) es diferente de la evaluación del poder heurístico de una toría. En este segundo caso tomamos en cuenta los postulados teóricos, las predicciones que se derivan de ellos y la evidencia que confirma o refuta a estas predicciones. En este ejercicio vemos a la toría jugando el juego de la ciencia. Sin embargo, en el primer caso, es decir, en el análisis de las torías a través de la reducción y el reduccionismo, hay " algo" que se escapa, que falta de incluir. Quizas el análisis de teorías a través de reducción-reduccionismo no admite la noción de poder heurístico. Respecto a todo esto no estoy satisfecho de mi, planteamiento y mi replic. Sin embargo, de alguna manera he expresado mi iquietud. Agradecería a ustedes que me ayudaran a plantear el problema de manera que tenga sentido.

B. Los capítulos séptimo y octavo del libro ayudarían a esclarecer la presentación del tratamiento ddel problema de la reducción en el contexto de la filosofía analítica si el doctor Serrano mencionara autores específicos más que posiciones compartidas de filósofos adscrritos o identificaddos con tal esccuela.

C. Desde mi punto de vista, el capítulo más controvertido del libro es el noveno. Los aspectos que quiero comentar son los siguientes:

a) El rechazo del empirismo en cualquiera de sus, formas --mitigadas o radicales-- del papel de la abstracción

¿De qué empiristas habla Serrano? Desde David Hume hasta Bas Van Fraasen hay una larga lista de filósofos cada uno con diversas posiciones y teorías acerca del status ontológico y metodológico de los conceptos y del papel de éstos en la ciencia. ¿Cuando el doctor Serrano habla de empirismo, incluye a aquellos autores interesados en las ciencias empíricas? Creo que la respuesta es afirmativa. ¿Cuando habla de abstracción, está hablando de teoría?Creo que la respuesta también es sí. Tomando estas dos afirmaciones como primeras premisas de mi argumento procedo a la revisión de la tesis del rechazo del empirismo de la abstracción.

Serrano inicia su libro con una cita de Albert Einstein que, aunque no fue filósofo, túvo inquietudes filosóficas tanto acerca de temas científicos como sociales, políticos y humanistas (es decir, sobre la condición del hombre). En su reflexión filosófica acerca de la ciencia, Einstein defendió posiciones empiristas y en una época se aproximó incluso a las posiciones del positivismo-lógico; sin embargo, reconoció que en el quehacer científico la teoría alumbra el camino, lo que de hecho no es incompatible con las posiciones empiritas.

Otro. ejemplo. Los positivistas-lógicos, a pesar de hacer muchas revisiones a su programa, nunca abandonaron la tesis que se refería a la dimensión tripartita del lenguaje científico: VL, (vocabulario en cálculo lógico de primer orden), VT (Vocabulario teórico acerca del fenómeno) y Vo (vocabulario observacional o datos acerca del fenómeno). En esta distinción de niveles se reconoce el que Serrano asigna a la abstracción, que es el nivel conceptual, o sea: VT en términos del positivismo-lógico. Y no sólo eso. Aún tenemos un tercer nivel: el meta-teórico, el cual es una reconstrucción lógica de la teoría, un segundo nivel de abstracción, o sea: VL.

Por otro lado, a autores empiristas, algunos asociados con el positivismo-lógico como Carnap y Reichenbach y sus seguidores como Nelson Goodman, debemos minuciosos estudios de la inducción como lógica de la adquisición del conocimiento, la cual no es otra cosa que el proceso de abstracción visto desde su punto de vista operativo: de los particulares (objetos) se pasa a los generales o universales (abstracciones, conceptos, esencias). Es más, la crítica más minuciosa de la inducción viene, por boca de Karl Popper, de la propia tradición empirista. Popper desconoce a la inducción como forma lógica y parte de su argumento es precisamente el de Einstein: no existe la observación "desnuda", desvestida de teoría. El funcionamiento de nuestros sentidos responde a una herencia de expectativas, patrimonio de nuestra especie y consecuencia de miles de años de evolución. Estas expectativas fisiológicas son "cargas teóricas"que nos conducen a esperar y buscar ciertos estímulos del medio ambiente, Y a rechazar otros. Y todo esto ha sido dicho por boca de un empirista.

El mismo Popper afirma que la ciencia empieza con problemas, y todo aquél que haya realizado cualquier tipo de investigación sabrá que el planteamiento de problemas científicos implica un proceso de abstracción muy similar al que Serrano señala en su libro.

A pesar de todo lo anterior, es justo reconocer que dentro de las filas del empirismo ha habido autores que cuestionan seriamente el status ontológico de las teorías. Los instrumentalistas son un ejemplo. El propio Bas Van Fraasen considera las teorías como meros artificios del científico para ordenar los datos. Sin embargo, también es justo reconocer que este tipo de posturas no han pasado inadvertidas en el seno de la propia comunidad empirista.

b) ¿Captamos o no esencias?

Por limitaciones de tiempo y espacio no transcribo el texto que aparece en la página 217 del libro de Serrano. En él Serrano dice que muchas veces el científico no capta la esencia de las cosas y que, sin embargo, si reconoce que nuestra mente puede captar algo de estas esencias y aplicarlas a todos los objetos relevantes en una ciencia. Pero yo preguntaría: ¿cuánto es algo? Esta pregunta, creo, no es caprichosa pues tiene que ver con los dos aspectos, los dos pilares de la investigación que Serrano nos presenta: la ontología y la metodología.

Respecto a esto, mis observaciones son las siguientes. Si podemos captar tan sólo "algo" o "partes" de las esencias, por qué no podemos captarlas en su totalidad. Es más, ¿cómo sabemos que ello es parte de una esencia, o simplemente un accidente del ser que estudiamos o su esencia toda ella? A donde quiero llegar es que, desde mi punto de vista, al ser humano le está negado conocer esencias por medio de la ciencia y una consecuencia de ello es la presencia de la metodología.

La metodología es, en este sentido, la respuesta a la incertidumbre ontológica de ¿cómo es en realidad ese objeto? Si nos fuera dado conocer esencias ¿por qué verificar, falsear, corroborar (o como se quiera designar a este poner a prueba empírico) nuestras ideas? En este sentido a Serrano lo siento ambivalente: si bien, por un lado afirma que nos es dado conocer "algo"de las esencias para así poder explicar realidades; por el otro, sostiene que no todas las temáticas nos llevan a conclusiones unívocas y autoritarias. En fin, en esto el doctor Serrano es algo ambiguo en su análisis epistemológico porque éste es algo esencialista.