ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1986
* [Nota 158]

En una carta a W. Prescott --quien la alentó luego a publicar el epistolario-- cuenta Frances su visita a La Encarnación, y el mal rato que pasó para dar respuesta a ciertas ingenuas preguntas de las monjas: "...pasé varias horas muy agradables con las damas de La Encarnación, que no tenían idea de que una hereje estaba profanando su santuario... Me preguntaron a qué santo era devota. San Francisco, contesté. Pero ¿cuál? , preguntó la superiora mientras todas formaban un circulo a mi alrededor para escuchar. ¡Javier!, respondí inspirada por la angustia..." (p. 712, nota 4).