ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1986
* [Nota 63]

Como en el caso de Perelman, esta tradición parece tener su origen en Aristóteles; en efecto, en la Metafísica Aristóteles hace la distinción entre argumentar directamente y argumentar ex concessis, así, al referirse a la justificación del principio de no contradicción, Aristóteles señala:

...Exigen, ciertamente, algunos, por ignorancia, que también esto (el principio de no contradicción) se demuestre; es ignorancia, en efecto, no conocer de qué cosas se debe buscar demostración y de qué cosas no ... Pero se puede demostrar por refutación también la imposibilidad de esto (de que algo sea y no sea al. mismo tiempo), con sólo que diga algo el adversario: y si no dice nada, es ridículo tratar de discutir con quien no puede decir nada, en cuanto que no puede decirlo; pues ese tal, en cuanto tal, es por ello mismo semejante a una planta. Pero demostrar refutativamente digo que no es lo mismo que demostrar porque, al demostrar, parecería pedirse lo que está en el principio; pero, siendo otro el causante de tal cosa, habría refutación y no demostración... (Aristóteles Metafísica, Gredos, Madrid, 1982, IV, 4).

Puede obtenerse una visión histórica general de la tradición que anticipa los planteamientos de Johnstone a partir de: E.M. Barth y J. L. Martens " Argumentum ad hominem: trom chaos to formal dialectic" Logique et Analyse, 77-8, 1977. pp. 76-96.

Por otra parte, podemos hallar ciertas conexiones ente los planteamientos de Johnstone (v. infra) acerca del carácter autovalidatorio de los sistemas filosóficos, y las reflexiones de Polanyi sobre la estabilidad o circularidad de un sistema de creencias suficientemente general (Vid. Michael Polanyi Personal Knowledge. Towards a Post-critical Philosophy, Londres, Routledge and Kegal Paul, 1959. pp. 291 ss), de Kuhn sobre la noción de "paradigma" ("... Ninguna de las partes involucradas en una discusión concerniente a un cambio de paradigmas) dará por sentadas todas las suposiciones no empíricas que necesita la otra para poder desarrollar su argumento..." Thomas Kuhn La estructura de las revoluciones científicas. México, F.C.E., 1978, p., 230) y de Lákatos acerca de la presencia de hipótesis ad hoc en el desarrollo de un "programa de investigación" (Vid. Imre Lákatos "La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales" en Imre Lákatos y Alan Musgrave (eds.) Crítica y conocimiento, Barcelona, Grijalbo, 1975).