©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1986

Rodolfo Vázquez: Luis Ramos, La educación en la época medieval


Luis Ramos, La educación en la época medieval.Antología, México, Ediciones El Caballito y SEP Cultura, 1985,158 pp. (ISBN 968-6011-90-0)

La antología que presentamos forma parte de un proyecto a la par ambicioso y necesario para "apoyar la superación de los maestros para el mejor cumplimiento de su responsabilidad de educar" y "ofrecer un vasto panorama de cómo ha sido concebida la educación en diferentes épocas y latitudes, de los debates de hoy y de sus perspectivas". Algunos de los títulos publicados en esta Biblioteca Pedagógica responden a tal iniciativa: La ilustración y la educación en la Nueva España de Dorothy Tanck de Estrada, Debate pedagógico durante el porfiriato de Mílada Bazant y La educación en la utopía moderna. Siglo XIX de Susana Quintanilla.

Luis Ramos, catedrático de la UNAM y uno de nuestros mejores especialistas en la Edad Media, recoge una serie de textos del periodo que va del siglo II al V a.C., periodo que se conoce dentro de la tradición cristiana como de la Patrística y que junto con otras tradiciones --judía, helenística-- configuran lo que H.l. Marrou ha llamado la Antiguedad Tardía.

No ha sido sino hasta fechas recientes que la Patrística ha ocupado la atención de historiadores, filósofos y teólogos, lo cual ha originado múltiples y variados estudios. Este interés y los frutos producidos han roto con la vieja teoría de que el periodo que va del siglo II al V corresponde a una época de decadencia cultural ligada al hundimiento político, económico y social del imperio romano. Más aún, por encima de una herencia renacentista e ilustrada que remonta el origen de Occidente a la Baja Edad Media, hoy se ha generalizado la idea de un origen más radical, y por lo mismo más universal, que coincide con la confluencia y espléndida síntesis de las culturas antiguas gracias a la labor de los escritores y Padres latinos y griegos. La Alejandría de Filón, Clemente y Orígenes, o la Antioquía de Juan Crisóstomo, que rivalizarían con Atenas y Roma, serán los modelos y la encarnación de un ideal o de una vocación fundamental: la creación, afirmación y difusión de una civilización judeo-helenística-cristiana, cimiento de Occidente, que de forma admirable construyeron hombres como Basilio, los dos Gregorios o Agustín de Hipona.

Desde esta magna empresa, la educación adquiere una relevancia particular. No se trata de un conocimiento más dentro de la amplia área del saber sino de un proyecto de vida y de cultura: una verdadera educación integral. Para los Padres, el modelo por excelencia es el mismo Cristo, Logos divino, Palabra de Dios que se identifica con la Sabiduría. Como bien señala Luis Ramos: "El objetivo de la educación es formar íntegramente a la persona para instaurar un Reino de Dios donde se practique la justicia, la libertad y la verdad. Que se pueda reconocer que la palabra de Cristo se pone en práctica" (p. 14).

Los textos seleccionados no siguen un orden cronológico sino un interés temático. El texto introductorio corresponde a "El pedagogo" de Clemente de Alejandría, en donde se hace la distinción clara entre los nombres que adquiere el Logos en el proceso de formación: Protréptico o convertidor, Pedagogo o educador y Didáskalos o maestro que enseña. De acuerdo con esta distinción, los demás textos se pueden reunir en dos grandes grupos: 1) los referidos más propiamente a la labor del Pedagogo, cuya función es "hacer al alma mejor, guiándola en la vida de la virtud" y 2) los referidos a la labor de Didáskalos, cuya función es "declarar y revelar las verdades doctrinales".

En el primer grupo situaríamos el texto de Basilio de Cesarea "Sobre el modo de sacar provecho de la literatura pagana" dirigido a los jóvenes y escrito en forma de consejos y máximas; el texto de Juan Crisóstomo "De la vanagloria y la educación de los hijos" donde son notables las analogías con la psicología infantil contemporánea, y la "Carta a Pacátula" de San Jerónimo dirigida a una niña que se dedicará a la vida consagrada. En el segundo grupo situaríamos los dos panegíricos: el de Orígenes por Gregorio Taumaturgo y el de Basilio Magno por San Gregorio de Nacianzo.

La selección cuidadosa, la introducción general y el breve comentario a cada uno de los textos, nos invitan a adentrarnos más en el periodo y a la reflexión sobre nuestra tradición pedagógica occidental.

Dos comentarios finales. El primero con respecto al titulo de la antología que nos parece demasiado amplio para el periodo que abarca. ¿Razones publicitarias o es que esta antología es la primera de una serie que pretende cubrir toda la época medieval? Ojalá sea esto último. El segundo es sobre una ausencia, que no omisión, de San Agustín y su De Magistro, texto cumbre de la pedagogía Patrística. Tal vez con este texto deba comenzar la siguiente antología.

RODOLFO VÁZQUEZ