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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1986

7. En busca de la imagen perdida


Idriss partió en busca de la imagen que le robó una rubia con su cámara fotográfica. Al cabo del tiempo no sólo no recuperó la imagen perdida, sino que la fragmentó al dejarla muchas veces y en diferentes lugares a lo largo de su recorrido. ¿Pero es realmente así? ¿No existe otra manera de aprehender y preservar la imagen?

Tal vez la única realidad de la imagen que no es trompe-l' oeil se inscriba en la palabra.

Cuando Idriss pone al tanto a su primo Achour, en el foyer árabe donde viven, de las constantes desgracias que lo asedian, hace uso de la palabra, pero no presta demasiada atención a lo que le ocurre. Sus relatos son imágenes aisladas, al parecer sin conexión alguna entre ellas. Idriss narra, sin propósito alguno. Informa, sin sacar conclusiones. Así, cuenta que un fotógrafo que compra maniquíes, para fotografiarlos en un marco de verdaderos paisajes (a la inversa de lo que presenció Idriss en Béchar), acompañados de dos o tres seres vivos, intenta mirar la realidad mediante la imagen... sin incurrir en un fracaso evidente, pues el mismo Idriss será convertido en el prototipo del maniquí musulmán en los laboratorios de una sociedad gluptoplástica, en el barrio de Pantin (: títere).


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