ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1986
* [Nota 20]

A. Clerc, Hygiène et médecine de deux sexes (Higieney medicina de los dos sexos). París, Roul E 265 entrugas, p. 303.

Desde el comienzo del mundo la naturaleza abrió el gran libro de la reproducción y todos los Seres vivos leyeron en él la orden siguiente: Creced y multiplicaos. A esta ley sagrada, prointalgada por lit naturalem, los deberes del ciudadano añaden algo más: Sean útiles a la patria, déjenle hijos cuyos servicios, al recordarle la existencia de ustedes, harán bendecir su memoria. Se debería privar de tumbas a los hombres que renuncian voluntariamente al dulce nombre de padre y, al contrario, escribir sobre la tumba de los verdaderos citidadanos: ¡Aquí yace alguien que dió hombres a la patria!" Villemont, Les secrets de la génération (Los secretos de la procreación). p. 5 17. Consultar: Deville, Médecine pratique el populaire (Medicina práctica y popular); Labarthe, Dictionnaire populaire de médicine usuelle d'hygiène publique el privée (Diccionario popular de medicina usual para la higiene pública y privada); Villemont, L'amour conjugal (El amor conyugal). J. Rengade en La vie normale et la santé (la vida normal y la salud) y Les grand maux et les grands remédes (Los grandes males y los grandes remedios) parece no abrazar esta causa ...

Según sabemos, el folletín no se interesa en la eugenesia tal y como la presenta Adolphe Mary en su novela Julie de Noiront, en donde poscribe a cualquier persona que padezca alguna crónica. En sus relatos los jorobados, jamás se casan y, a menudo son criminales ...