ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1986
* [Nota 7]

El conde Duriveau, además, a Say y a Ricardo, resume así "esta profesión de fe de un gran propietario": "(...) es preciso (...), bajo el pretexto de la caridad, de la piedad, no hacer ninguna cobarde concesión, que serviría como arma contra nosotros, pues compadecer a aquellos que sufren es acusar indirectamente a la sociedad y la sociedad no puede equivocarse", y concluye con el "¡amordazamiento indefinido de la bestia!"