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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1986

Conclusión


Constituyen los hospicios de México para misioneros del oriente unos eslabones preciosos de una cadena tendida desde España, que vinculó con gran fuerza a México a Filipinas y por su medio a todo el oriente. Para ello fue necesario. el desfile continuado durante siglos de centenares de hombres que entregaron su vida a veces en plan muy heroico y que con sus actitudes levantaron un gigantesco puente de comunicación cultural, dejando como muestra de ello los hospicios, que en el caso de México son verdaderos monumentos históricos y artísticos, aunque criminalmente destazados, que por su naturaleza y fines son parte del patrimonio universal y por extensión fueron centros de estudios de lenguas y de gran movimiento económico, ya que para sostenerlos es lógico que era necesarísimo.

En síntesis, forman estos hospicios una magnífica porción del patrimonio religioso histórico y artístico de Nuevo Mundo. Se distinguen por su singularidad ya que no abundaron. Pero su esencia principal podemos hallarla en la intención declarada de la España Católica del Siglo de Oro que, en referencia al oriente, buscaba que A solis ortu usque ad occasum laudeter nomen Domini (Desde la salida hasta la puesta del sol sea alabado el nombre del Señor).


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