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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1986

4. Entre feminidad y libertad


Simone quería ser ella misma. Y casi lo era. Por más que rehúsa ser mujer en relación, lo es: su vida gira en torno a Sartre. Dos libertades que se unen para hacer una libertad más radical y más agresiva, aunque de hecho no sea así. Ella ha ejercido su libertad más bien tratando de igualarse a los hombres que como mujer. Confiesa que el arreglo personal no tiene sentido: le parece perder tiempo. Su oposición a lo burgués la lleva a rechazar lo que pueda asemejarse al lujo. No le importa la opinión de los demás. Bebe y fuma sin miramientos. Frecuenta reuniones de hombres y no de mujeres. Muchos pensaron que procuraba esconder su condición de mujer. Ella protesta en varias ocasiones porque se piensa que reniega de ser mujer. Y pregunta: "¿acaso he escrito yo jamás que las mujeres son como los hombres? ¿Acaso he pretendido no ser una mujer? Al contrario, mi esfuerzo ha sido tratar de definir en su particularidad la condición femenina que es la mía. Recibí una educación femenina; terminados mis estudios mi situación siguió siendo la de una mujer... En la mayor parte de las circunstancias como la mujer que era".[Nota 146] Ciertamente Simone se sabe y se siente mujer. Pero vive, y actúa como si no lo fuera: "No me consideraba como una mujer: era yo misma." Quizá porque le parecía que la palabra mujer. estaba cargada de un sentido negativo: ser secundario, ser en dependencia, degradado. Es mujer, pero quiere vivir y destacar como ser humano, no como mujer. Piensa que ser humano es más importante que ser mujer. No es feminista todavía: "el feminismo y la lucha de sexos carecía de sentido para mí" --dice--, pero quiere que se trate a la mujer como ser humano. Ella, Simone, como ser humano no se siente interior a ningún hombre, más aún, se siente superior por su talento. Quiere ser única y estar por encima de cualquier clasificación. Es mujer, pero actúa como hombre; renuncia al matrimonio, pero no al amor conyugal; es casi esposa, pero esposa-soltera para conservar su libertad. Así entre femineidad y libertad opta por la libertad, aunque la femineidad quede ofuscada. Le parece que vale mucho más como escritora que como mujer. Pcir eso decide pasar a la posteridad como quien trajo a las mujeres un modo nuevo de entender --y sobre todo de vivir-- la femineidad. Y afirma: "lo que distingue mi tesis de la tesis tradicional es que, según mi parecer, la femineidad no es una esencia ni una naturaleza: es una situación creada por las civilizaciones a partir de ciertos datos psicológicos". in cluso llega a decir: "la mujer no nace mujer, se hace. Ningún destino biológico, psíquico, económico, define la figura que reviste en la sociedad la hembrá humana; es el conjunto de la sociedad el que elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado que es calificado como femenino".[Nota 147] Y se lamenta de que en toda la historia la mujer no tia sido considerada como persona, sino como sexo. Si desaparece --opina-- la desigualdad entre hombre y mujer, su encuentro, en un nivel de plena igualdad, vendría a ser el encuentro entre dos libertades.


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