©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1986

El Hospicio de San Jacinto de China


Esta institución perteneció a la provincia del Santísimo Rosario de Filipinas de la Orden de Predicadores. El sobrenombre de China se debe a que San Jacinto es tenido como evangelizador de China y a que en Nueva España era común decir China para referirse al oriente, en particular a Filipinas pero también a China. El nombre de San jacinto se refiere a San Jacinto de Polonia, patrono jurado de esta nación. Vivió en los siglos XII y XIII y murió en 1257. Santo Domingo de Guzmán lo había invitado personalmente a ingresar a su orden de predicadores, lo cual hizo en Roma. Volvió a Polonia dejando a su paso una serie larga de fundaciones conventuales, obra que después extendió misionando en Prusia y Rusia, y se dice que también evangelizó Noruega, Suecia, Finlandia, Escocía, Islandia, Bulgaria y Hungría. O sea que para el hospicio de Nueva España, los religiosos dominicos escogieron un santo eminentemente misionero del norte y del oriente de Europa.[Nota 36] Es tradición muy aceptada que llegó a China y allá también evangelizó.

Hacia 159 7 arribó a Nueva España, procedente de la Antigua España, fray Miguel de Benavides, primer obispo de Nueva Segovia (Filipinas) llevando en su compañía una misión, o grupo de misioneros dominicos. La ciudad de México celebró por entonces con toda pompa y esplendor las fiestas de la canonización del beato Jacinto, realizada en Roma en 1594. Fue cuando el obispo Benavides tuvo la intención de fundar un hospicio para los misioneros dominicos del oriente. Y es lícito suponer que entonces se hospedaban en el Imperial Convento de Santo Domingo de México.

La idea. se hizo realidad en 1602, cuando el obispo don Diego de Orta, segundo de Nueva Segovia, pasó a la cabeza de una nueva misión y ejecutó la fundación del hospicio en las afueras de la ciudad y corte de México. Si sumamos pues la propiedad con que el hospicio podría llevar el nombre de un santo dominico, misionero por excelencia, con la cercanía de su canonización y los entusiasmos mayúsculos que la misma produjo tanto en España como en México, y quizás con la circunstancia de que los dominicos del convento de Coyoacán, de donde dependía, hubieran bautizado ya al pueblo de Tenanitla, en que se asentó el hospicio, con el nombre del santo, tenemos más que explicada y justificada la razón por la cual se llamó Hospicio de San Jacinto de China.

Durante todo el siglo XVII y el XVIII "Por este hospicio... pasaron casi todas las Misiones que llegaron a Filipinas hasta el fin del primer tercio del siglo XIV". En efecto, el último vicario del Hospicio de San Jacinto se embarcó para España en 1825 y después vinieron las confiscaciones, transacciones, ventas y demás acciones de acabamiento de esta institución y de sus bienes en México.[Nota 37]

Al suroeste de la ciudad de México, entre Chimalistac y El Pedregal, se encuentran los restos en pie del Colegio Capitular de Señora Santa Ana de Carmelitas Descalzos y su iglesia, que el pueblo durante siglos ha llamado tercamente "San Angel", haciendo extensivo el nombre a toda la zona. Pues bien, a poco subir de la Plaza del Carmen de "San Angel", llega el espectador al jardín de San Jacinto. Y no bien entra al atrio cerrado, tiene a vista la iglesia y el hospicio de San Jacinto con su pequeña torre, que con dificultad se asoma sobre el caserío circundante. Aunque casi despojada de su ornamentación barroca, la iglesia, abierta al culto, se mantiene en muy buen estado de conservación, lo mismo el hospicio u hospedería, construido en forma de claustro arrimado a los muros de la iglesia. Es notable la falta de la huerta, pero esta pérdida se subsana, aunque poco, con la aún abundante vegetación que hay en la zona.

Buen trabajo será estudiar los altares, la reja de la capilla, las pinturas y demás objetos antiguos de arte que hay allí, para aclarar su vinculación a la vida del hospicio.

Por la conservación de su conjunto arquitectónico, por su belleza y especialmente por su situación respecto a la ciudad de México, es un modelo el Hospicio de San Jacinto de China.


AnteriorRegresoSiguiente