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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1987

MARGARITA AGUILERA. Vasari: la idea de Renacimiento en Le Vite


GIORGIO Vasari (1511-1574), fusión de artista y literato, fue un apologista del Renacimiento, y si bien no alcanzó la excelsitud en ninguna de las artes --la crítica moderna está de acuerdo en reconocer que su mayor grandeza como artista se encuentra en la arquitectura--, en cambio, gracias a su espíritu entusiasta, fue como una esponja que se empapó en el rico espíritu de su tiempo. Con gran sensibilidad absorbió las ideas que flotaban en su ambiente; amigo de Papas, cardenales, príncipes, literatos y artistas, supo aprovechar la familiaridad que mantuvo con ellos para legarnos una de las obras más vastas y grandes de todos los tiempos: Vite de' piú eccellenti pittori, scultori e architetti, cuya primera edición apareció en 1550, impresa por Lorenzo Torrentino, impresor ducal, dedicada a Cosimo de Medici.

Su vida se desarrolló en el periodo tardío del Renacimiento, cuando los mayores artistas habían alcanzado la cumbre de su arte, y en aquel tiempo difícil para Italia bajo las presiones extranjeras y las tiranías de los príncipes, en el que muchos de los grandes ideales fueron cuestionados. Vasari intuyó los grandes ideales políticos y artísticos, sus conflictos, sus aspiraciones y contradicciones; a su manera se percató de la decadencia y dirigió su mirada más al pasado reciente que al presente o al futuro. No obstante su rica sensibilidad, su capacidad de asimilación y su espíritu emprendedor, no fue un innovador sino un crítico-artista que a través de su ánimo entusiasta de biógrafo y narrador, explicitó sus opiniones y exaltó todo lo que en el arte había concluido o estaba por concluir. Con agudo sentido de la belleza destacó una notable capacidad por construir y organizar todo lo que ese vasto mundo en estudio y experiencias había suscitado en él. Su mundo más rico fue naturalmente el del arte, aquél al que tanto tiempo de su vida dedicó; a través de este mundo propio reflejó el mundo arte de su tiempo, en un momento en el que el arte había alcanzado su autonomía y las obras de arte eran expresión de la personalidad del artista que las creaba.

La aparición de Le Vite no fue por tanto accidental. Fue posible sólo cuando los conceptos básicos del medioevo fueron rechazados para dar paso a una historiografía artística fundada sobre un nuevo concepto del arte. La descripción de obras de arte con carácter meramente topográfico o las guías sobre monumentos y obras artísticas de las ciudades continuaron, pero el interés por la individualidad humana y la elevación de las artes plásticas al rango de las artes liberales, proporcionó al Renacimiento los elementos necesarios para una historiografía artística en toda la extensión del término. Le Vite fue durante siglos modelo de la historiografía artística de Europa.

Vasari formuló su hipótesis extrapolando su experiencia y sus lecturas en materia artística y con base en esa hipótesis intentó explicar el desarrollo de las artes. Su idea inicial fue desencadenar una explicación con base en una información que le mostraba el gradual perfeccionamiento de las artes. Su ingenio y capacidad le permitieron descubrir la existencia de posibles analogías entre las realidades artístico-históricas que analizaba.

Pero estas ideas no son del todo nuevas. El Renacimiento veía su cultura como un gran progreso en todos los dominios, en comparación con la Edad Media. Mondolfo señala cómo "la idea de progreso humano, que tiene sus antecedentes y sus primeras manifestaciones en el pensamiento griego, se afirmó como solución histórica del conflicto entre antigüedad y modernidad en la época del Renacimiento ".[Nota 15] Esta tendencia se manifestó en Vasari en el momento en que se vio obligado a establecer una confrontación entre dos épocas y cuando trató de rechazar las pervivencias de la anterior.

La idea de continuidad en el desarrollo artístico se había manejado con anterioridad a Vasari, pero el mérito del autor de Le Vite fue el haberla reconocido en toda su significación. Esta idea del desarrollo, dice Kallab, no es el resultado de su obra sino su condición; gracias a ella pudo manejar su cuantioso material con seguridad y ligereza. Sin esta condición le habría sido difícil llevar a cabo tan grande empresa. Otra ventaja que le confería esta seguridad fue que su obra estaba muy unida a su práctica artística.[Nota 16]

Vasari escribe:

Señalaré mis intenciones y mostraré con qué fin he dividido Le Vite en tres partes... Como en ella he hablado suficiente de los modos, de las maneras y de las causas del bueno, del mejor y del óptimo operar de los artífices, hablaré ahora en general, considerando las características de los tiempos más que las características de las personas. Para no analizar demasiado minuciosamente, he dividido la obra en tres partes o edades, desde el Renacimiento de estas artes hasta el siglo que vivimos, por aquellas sus manifiestas diferencias que en cada caso se conocen...

... En la primera y más antigua se ha visto que estas tres artes están lejos de la perfección y aunque poseen alguna cosa de bueno, al ser acompañadas de tantas imperfecciones no merecen gran alabanza, aunque por haber, indicado el camino, el principio y el modo a lo que siguió después debernos darles un poco de gloria. Pero si se juzgaran de acuerdo con la regla perfecta del arte, no la merecerían por sí mismas.. .

... En la segunda se ve manifiestamente que las cosas han mejorado tanto en inventiva como en la ejecución, con mejor dibujo y manera y con mayor diligencia, y así desaparecen aquellas asperezas de la antigüedad y aquella desproporción que la tosquedad de aquel tiempo había dado...

... Pero, ¿quién se atreverá a decir que en aquel tiempo fuera posible encontrar cosas tan perfectas que reuniesen la perfección de hoy en cuanto a invención, dibujo y colorido?... Esta alabanza ciertamente corresponde a la tercera edad, en la cual me parece poder decir seguramente que el arte ha llegado a tal imitación de la naturaleza y alcanzado un grado tan alto, que muy pronto se pueda temer una caída más que esperar en adelante una superación....[Nota 17]

Vasari, meditando atentamente sobre estas artes, agrega:

Considero que una propiedad y una particularidad natural de estas artes es que de un humilde principio van poco a poco mejorando y llegan finalmente a la cima o cumbre de su perfección. Y esto me lo hace creer el observar... que lo mismo se repite en todas las artes liberales[Nota 18].

Sobre la base de estas ideas, Vasari se propuso reconstruir la historia continuada de los artífices "desde Cimabue hasta nuestros días". Partió de lo que él llamó rinascita. Este despertar, dispuesto en tres etapas, comienza hacia mediados del siglo XII y se prolonga hasta.

La base para la evolución arte es para Vasari el naturalismo, es decir, la imitación de la naturaleza, imitación que en los primeros decenios del Cinquecento había alcanzado, a través de la seguridad del dibujo, "la perfecta maniera". Después, pese a los elogios que prodiga, siente que el arte italiano decae. Sólo en la segunda edición de 1568 se podría delinear una "cuarta edad", que es la de sus contemporáneos. Al lado del criterio naturalista aparecen en la mente de Vasari otros principios: la necesidad de la riqueza de las invenciones; el dominio del desnudo según el concepto antiguo; la exigencia de la facilidad manual y otros más. Estos principios fueron muy difundidos durante el manierismo, fenómeno artístico del que Vasari llegó a tener una conciencia muy clara, pese a que esta etapa de historicidad artística, inscrita en pleno Renacimiento, no haya sido detectada por historiadores y estudiosos sino hasta principios del presente siglo. A los actuales conceptos sobre manierismo mucho debe la relectura y revaloración de Le Vite.

Su idea de Renacimiento

Primera edad

Segunda edad

Tercera edad

Acerca del arte clásico romano


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