©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1987

V. Posibilidades de la profecía política: Dos principios heurísticos para lograr la democracia: igualdad y libertad.


El término heuristica significa búsqueda. En ciencia estamos constantemente en busca de soluciones para nuestros problemas y por ello adoptamos principios, métodos, algoritmos, etc. como herramientas para encontrar lo que buscamos. Es decir, utilizamos principios, métodos, algoritmos, etc. como heurísticas.

Un ejemplo de un principio que aunque falso, nos ha servido enormemente como heurística en nuestras explicaciones de la conducta humana es: el principio de racionalidad. El principio de racionalidad como una doctrina universal es falso: No todos los individuos nos comportamos racionalmente en todo momento. Sin embargo, por ejemplo, el suponer que una persona se adapta a sus situaciones de manera racional (es decir, haciendo uso de sus conocimientos en ese momento y su capacidad de discernimiento), nos ha podido explicar la conducta de varias (que no Todas) personas en diferentes circunstancias (que no Todas).

El principio de libertad (Todas las personas son libres en todos los países) y el principio de igualdad (La condición de todos los hombres en cualquier lugar es igual), expresados así, son tan falsos como el principio de racionalidad antes mencionado. Sin embargo, el tomar a ambos principios como verdaderos constituye una heurística, una decisión metodológica, para encontrar la democracia en cualquier sociedad. De ahí, el papel importantísimo de los intelectuales y científicos sociales de ofrecer alternativas viables como consecuencia del uso de estas dos heurísticas. Y por supuesto, también derivado de lo anterior, la responsabilidad de cada sociedad --en conjunto-- de evaluar de la manera más minuciosa, paciente, racional y tranquila (no violenta) el camino recorrido por ella a través del uso heurístico de la igualdad y la libertad. Cuando esto es posible, esta sociedad ha, como diría Paz, "reinventado la democracia", ha encontrado su fórmula para entrar a la Modernidad.

Finalmente, un adjetivo con respecto a la lectura de la obra que aquí comentamos es que, además de ser historiografía interesante y pensamiento político estimulante, es buena literatura: necesaria.


AnteriorRegreso