©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1987

Jaime Perales Contreras: William Phillips (editor), 50 años de Partisan Review


William Phillips (editor), "Tartisan Review. The 50th Anniversary Edition", Nueva York, Stein and Day, 1985, 389 pp. (ISBN 0-8128-6244-9 (pbk).

La ciudad de Nueva York vio nacer a principios de siglo a las llamadas "revistas literarias marginales". Su nombre --nos dice Lewis Coser-- venía precisamente de las escasez de público lector con que se contaba; ejemplos de éstas fueron: The Masses revista literaria con tendencias políticas radicales, y The Little Review revista que abrigaba a la "vanguardia" de la época. En una famosa conversación entre Upton Sinciair y Margaret Anderson, editora de The Little Reviw, se muestran las diferencias que había entre política y literatura. Sinclair escribía: "Por favor deje de mandarme la Liffle Review, ya no entiendo nada de lo que está en ella, así que ya no me interesa". Margaret Anderson le contestó: "Por favor deje de mandarme su periódico socialista. Entiendo todo lo que está en él, por eso ya no me interesa".

Años después la misma ciudad de Nueva York trataría de eliminar las diferencias entre "radicalismo político" y "modernismo cultura", que encontramos implícitamente en la disputa entre Sinclair y Anderson, con una revista llamada Partisan Review fundada por la primera generación de hijos de emigrantes judíos nacidos en Nueva York. Partisan Review nació como sus antecesores, es decir como una "revista marginal" que editaba en su primera época entre siete y ocho mil ejemplares según Irving Howe. Ahora Partisan Review cumple más de medio siglo y es una de las revistas literarias más importantes en los Estados Unidos.

Una pregunta que puede plantearse inicialmente sobre la posición de la revista es qué constantes y cambios ha habido en ella. El editor de Partisan Review William Phillips en su introducción nos dice que las posiciones ideológicas de los colaboradores han respondido a los cambios que se han dado de igual forma en el ambiente político; sin embargo los principios tanto intelectuales como culturales han permanecido casi constantes, es decir que tienen una "independencia de la literatura con respecto a la política" o como dice el editorial del primer número de la revista "de hecho pensamos que se sirve mejor a la causa de la literatura revolucionaria cuando no se involucra a ningún partido político". Más tarde en 1937 rompería todo vínculo con el comunismo, declarándose abierto al "libre juego de ideas", y a cualquier tendencia literaria. "Nos oponemos --concluye Phillips-- a cualquier reflejo ideológico, sesgo cultural o ceguera literaria; sentimos que la historia nos ha demostrado que estamos obligados a publicar aquellos trabajos que mejor representen a la inteligencia tanto creadora como crítica de nuestro tiempo".

El volumen trata de agrupar a las dos generaciones que dieron vida a la revista, encabezadas por Sydney Hoy y Lionel Trilling, quienes ayudaron a modear la política de Partisan Review cuando ésta comenzaba. Otros colaboradores de la primera generación fueron: Lionel Abel, Eleanor Clarck, Clement Greenberg, Mary Mc Carthy, Dwight Macdonald y Diana Trilling. La siguiente y actual generación la componen: Daniel Bell, Nathan Glazer, Irving Howe, Alfred Kazin, Norman Mailer, Bernard Malamud, Robert Motherwell, Norman Podhoretz, Philiph Roth y Arthur Schiesinger Jr. Otras figuras son más recientes.

El requisito de selección tanto para creación como para crítica fue la brevedad, para así incluir al mayor número de autores dentro del volumen; así que encontramos cuatro secciones en el libro: "Ficción, Poesía y Drama", que componen la parte creativa; "Ensayos" y"Comentarios" que son la sección crítica, y finalmente "Entrevistas".Sin embargo, podríamos incluir una quinta sección: un homenaje póstumo a Lionel Trilling (1905-1975), figura clave --como ya dije-- en el desarrollo de Partisan Review. El homenaje consistió en publicar apuntes inéditos del diario de Trilling que no entran en ninguna de las clasificaciones anteriores y que son los que prácticamente abren el volumen. En una anotación fechada en el año de 1944 Trilling mencionaciona una razón para no guardar un libro de apuntes: la "ambigüedad del lector", es decir el hecho de que existen pocos lectores idealespara este tipo de libros (cosa que constituye un peligro intelectual).Por desgracia creo que yo me encontré clasificado en la frase de Trilling, dado que me parece que el diario es bastante flojo, aunque un pie de página nos indique lo poco usual que resulta un diario como éste: colección de reflexiones, aforismos, críticas y desacuerdos académicos con profesores y alumnos, pero aun así el texto sólo se justifica una manera sentimental. Incluso ya antes se había producido un experimento similar en el caso novelista y crítico inglés Cyril Connolly, quien escribió La Tumba Sin Sosiego, en donde a veces Connolly tiene altibajos. Uno debe imaginarse que las fallas son más fuertes en las páginas de Trilling que fueron impresas póstumamente.

En la siguiente sección (Poesía, Ficción y Drama), encuentro un desequilibrio entre poesía y prosa; mientras que algunos de los relatos son muy buenos, los poemas son muy malos. Ejemplos de la pobreza poética son "Dececora Temporum", escrita por Robert Fitzgerald, que es traductor de "La Odisea" al inglés además de ser académico de la universidad de Harvard. Fitzgerald nos da una visión poética a manera de coro eclesiástico de los acontecimientos de 1968. (¿Praga?, ¿Movimientos Estudiantiles?, 'los propios problemas de la actualidad?; creo que el poema está abierto a cualquiera de estas opciones). Mi objeción es el tono moral con que se trata el poema, y aunque se encuentre justificado el texto es deficiente. Otro ejemplo es el de Norman Mailer "En la Catedral de San Isaac Leningrado" en donde nos topamos con un Mailer menos panfletario y más riguroso que en "Caníbales y Cristianos" (primero de sus libros que incluye dentro de sus textos algunos poemas), pero aun así encontramos a un buen narrador que es un mal poeta. Entre los poemas menos malos están los de John Ashberry y Roger Shattuck. Incluso este último tiene en "Componentes Incompatibles" una imagen muy original que es la de un radio o estéreo, un zombie que puede vivir o morir al antojo. del que que la maneja: "Este radio vivo / Cuando se apaga /muere". Shattuck lamenta que no podamos manejar a la muerte de esa forma: Oh muerte/ ¿Dónde está tu "click" Es obvio que sabiéndola apagar, seremos inmortales, pero mientras sepa apagarla, el hombre y la muerte serán "Componentes Incompatibles". Pasando a otro autor como ¿Stephen Spender, creo que el poema más interesante es el llamado "'Una Chica Ahogada Habla". En general los poemas incluidos en la selección son crípticos, el caso de Robert y Rossana Warren es un ejemplo ilustrativo. Para concluir la poesía incluída en el libro se encuentra entre dos líneas: una panfletaria y pesimista, similar a la de los "beatniks", combinada con la forma hermética de la poesía intelectual de autores como Pound y Eliot. Pero aún así la combinación fue poco satisfactoria.

En los poemas de Partisan Review, encontré un ausente: el amor. Mientras que en la prosa autores como Isaac Bashevis Singer en "Fuerte como la Muerte es el Amor", nos trata de mostrar que este sentimiento llega a ser a veces tan importante que le es difícil distinguir la vida de la muerte. El lector al al final del cuento concluye que el amor tiene varios matices y Singer sugiere uno desagradable, incluso repugnante; y ya que se toca a la repugnancia, creo que se puede discutir en otro contexto: el racismo. El historiador y premio Pulitzer Phiilip Schoen, autor de "La inversión Caos: Europa en Guerra en el Siglo XX", cree que hay una "Raza Superior": la Germana. Además de que su idea probablemente se afirmó cuando su "amante" Cecilia Heath, fue atacada sexualmente por un negro en un viaje a Alemania. Estos son los personajes y ésta es la temática cuento más extenso de la antología: "Raza superior", escrito por Joyce Carrol Oates: algo que no me gustó del cuento, fue el tono moralista en que llegan a desembocar algunas discusiones dentro del texto; es obvio que al final Oates trata de explicarnos que no hay tal raza superior, pero creo que precisamente esas explicaciones cortan el ritmo del cuento. Si en "Raza superior", Joyce Carsol Oates inventa a un escritor para explicarnos la realidad, en "En los jardines de Kew", creemos que la realidad es inventada, para justificar la presencia de una narradora como lo fue Virginia Woolf; la biografía de la señora Woolf es condensada en cuatro cuartillas; excelente ejercicio de síntesis e interpolación de frases y textos de la autora, se pude asegurar que el profesor Bernard Malamud escribió un buen texto. Finalmente otro buen narrador como lo es Viadimir Nabokov nos muestra una faceta distinta, al proporcionar una pieza de teatro, llamada "El Abuelito" enseña que los pecados, y sobre todo los "Pecados mortales", no se olvidan en una sociedad como lo fue la francesa a finales del siglo XVIII. Un hombre salvado milagrosamente de la guillotina, se enfrenta de nuevo con la muerte, cuando muchos años después del suceso un tierno viejecito abuelo de una familia decente, resulta ser el verdugo que iba a ejecutarlo años atrás.

Pasando a otro tema el primer comunista alemán Mosses Hess, opinó que el nacionalismo no puede ser comprendido por el judío debido a la diáspora que esta raza ha sufrido con el paso de los años; de allí se desprende una de las razones por las cuales fueron tan perseguidos. Daniel Bell retorna el argumento expuesto en el libro de Hess "Roma y Jerusalem", escrito en 1862. Podemos sacar de la reflexión de Hess dos más de tipo secundario; la primera: el judío al no sentir ningún tipo de pertenencia ni en Europa ni en América, puede en un momento dado ser mucho más crítico: la escuela de Frankfurt, la revista Partisan Review o Dissent. La segunda: la inclusión de los judíos en otras sociedades distintas de las suyas, ha ido disolviendo la cultura propia. (De allí que escritores como Isaac Bashevis Singer o Amos Oz, escriban en su lengua vernácula). Un propósito que observo en la sección críticas ("Ensayos" y "Comentarios") es el tratar de mostrar diversas opiniones y representantes de esta cultura. Los artículos principales sobre esto son: una parte del ensayo de Bell, el de William Phillips, el de Morris Dick y el de Nathan Glazer. Esa intención se ve de igual forma con algunos autores que se critican dentro del volumen: Kafka: Un rechazo visual; escrito por el pintor Robert Mothewell; Hannali Arendt y la política por Mary MacCarthy. Incluso el ensayo "Robert Musil y la salvación de sí mismo" de Peter Berger, además de ser una interesante exposición y crítica del "Hombre sin Atributos" (ensayo recomedable para personal que deseen introducirse al mundo de Musil), menciona la confusión de identidad en Austria-Hungría, similar a la confusión que encuentra Bell en su ensayo.

Por otro lado hay una fuerte preocupación por ver cómo el mundo ha cambiado en los últimos años. Nuevamente retomo el ensayo de Daniel Bell "Nuestra Cultura 1984". El título no es original del autor, años atrás Partisan Review organizó un simposium que tenía un nombre similar "NuestroPaís, Nuestra Cultura" en el año de 1952. En 1984 se hizo con el mismo título un ciclo de conferencias que versaban sobre este tema. Daniel Bell y William Phillips fueron ponentes. En 1952 fue la época de la "Guerra Fría": "purgas" en Europa. Rudolf Siansky, secretario del partido en Praga, junto con algunos seguidores, 41 confiesa" ser "Agentes Sionistas", y estar en contacto con R.H. Crosman y Koni Zilliacus, cabezas del partido laborista británico, quienes planeaban hacer un scomplot contra la Unión Soviética. Los escritores judíos Beberison, Feffer y Michoels fueron desaparecidos.

Desde la otra cara de la moneda el filósofo Merleau Ponty, en un libro llamado Humanismo y Terror, justificó al terror como una defensa de la Revolución; Luckács escribe: "tengo de todos modos la idea de que lo peor del socialismo es preferible que vivir en lo mejor del capitalismo--. Brecht regresa a Berlín Oriental. Ernest Bloch se cambia de Nueva York a Leipzig. La posición política se polariza totalmente en esos años. En el simposium de ese año James Burham mencionaba, la elección de América como el mal menor, Irving Howe subraya la decadencia en los Estados Unidos: "Hemos entrado --nos dice-- a la cultura del 'Kitsch' y del 'Middle-Brow'. La vitalidad de América está manteniéndose en una economia de guerra. Philiph Rahv sugiere el fin de la ideología o de las ilusiones utópicas, y Charles Wright Milis se queja (Nuestro País, Nuestra Cultura) del titulo del simposium.

En la actualidad Bell distingue un paisaje distinto de lo que fue ese simposium, celebrado hace casi treinta años. Dos grandes fuerzas políticas, se han configurado y definido: La Unión Soviética y Los Estados Unidos. Daniel Bell los compara utilizando las categorías hechas por Burke, la distinción entre "sociedad" y "régimen". En la Unión Soviética, el régimen se identifica con la sociedad sin tomarla en cuenta e imponiendo reglas de comportamiento hacia ésta. En los Estados Unidos el régimen ha sido subordinado a la sociedad: libertades civiles, derechos individuales, limitación del poder estatal a través de pesos y contrapesos. El autor después de elogiar políticamente a los Estados Unidos, observa que las comunidades étnicas hispánicas y negras, en los últimos años han ido adquiriendo mayor importancia, combinándolo con una tendencia populista y antiélite, tanto de partidos políticos como de la sociedad. Bell invita (a raíz del fénomeno) a liberales y conservadores a que traten de ventilar sus principios filosóficos y políticos, para así lograr un balance entre ellos.

El otro ponente, William Phillips, nos habla del renacimiento de una cultura "kitsch", junto con una decadencia de la crítica. Si en 1952 se satisfacía la demanda que se creaba en obras artísticas, actualmente se ha agravado con la aparición de una contracultura que se renueva constantemente, y que substituye al auténtico espíritu de novedad artístico. Esto en consecuencia ha creado confusión en los estándares críticos, artísticos y políticos, porque según Phillips, vivimos en la era de la política "kitsch". En donde más que criticar es rechazar con los viejos "clichés" de marxismo y comunismo a todo lo que se diga. Esto le ha pasado al neoconservadurismo norteamericano, sus críticas se han alejado de sus modelos principales como Burke o Tocqueville o figuras más recientes, como lo son Popper, Schumpeter o Churchill.

Para finalizar la sección ("Ensayos" y "Comentarios" podemos destacar dos ensayos más que merecen ser mencionados, uno es el de "Shaw contra Stendhal" escrito por jaques Barzun. En el texto se muestra que dos escritores completamente distintos en épocas, lugares y maneras de escribir tenían un punto en común: el placer por la música. Ambos la amaban, pero ninguno se atrevió a utilizarla como "personaje principal" en sus obras, aunque encontremos breves menciones; en Stendhal, el personaje de Rojo y Negro: Matilde, de testa la música, pero la ópera despierta su pasión por el amor. En Shaw en su obra Hombre y Superhombre hay referencias a Don Giovanni de Mozart.

El otro ensayo es el de Juan Goytisolo "Veintiséis Rue de Biévre", que sirve como un complemento a ensayos anteriores publicados por Mario Vargas Llosa en "Contra Viento y Marea", y de José Donoso "Historia Personal del Boom", que hablan sobre la polarización ideológica de los escritores que pertenecieron tanto al "Boom" como al "Post-Boom" literario. Dos aspectos son tratados en el texto: el primero nos habla sobre la fundación de la revista Libre, que a diferencia de lo que menciona Octavio Paz sobre ella en su libro Pasión Crítica, creo que la revista fue el testamento generacional grupo de escritores que representaron el "Boom" (Cortázar, García Márquez, Fuentes y Vargas Llosa). Porque al concluir la vida de libre, de igual forma concluyó la amistad entre varios de los laboradores. El segundo aspecto nos intenta explicar el polémico y obscuro "caso Padilla", que sería uno de los puntos esenciales de fragmentación entre los escritores latinoamericanos más importantes de finales de los sesentas.

The París Review fue posiblemente la primera revista que editó de manera sistemática una entrevista en cada uno de sus números. La diferencia con Partisan Review ha sido probablemente que esta última además de la continuidad ha intentado que de alguna manera el entrevistador sea un especialista de la rama o disciplina que maneja el entrevistado. La última sección del volumen ("entrevistas") es interesante, y esto se puede ver en la entrevista entre Dwight MacDonnald uno de los miembros fundadores dey la esposa de Lionell Trilling, Diana. En donde se tocan aspectos ya tratados en el libro anteriormente: decepción ante el comunismo, cuestión judía, y cambios ideológicos. Uno de los elementos que cabe destacar de esta entrevista, fue el ataque de muchos colaboradores hacia Hannah Arendt; según Mac Donnald él defendió en esa época a la señora Arendt, porque la admiraba, ya que a diferencia de "la escolástica germana" --como él indica-- a Hannah Arendt no le interesaban las abstracciones filosóficas, sino más que todo sus libros son históricos, y por lo tanto mucho más accesibles que los de sus contemporáneos de la escuela de Frankfurt. Las otras entrevistas, más breves, pero no menos interesantes, fueron hechas al arquitecto PhillipJohnson y a la pintora Helen Fransthaler. Lo criticable de esta sección ha sido su brevedad en relación con las demás partes del libro, pienso que varios artículos pudieron haber sido suprimidos (sobre todo algunos que versaban sobre cuestiones de la cultura judía o posiciones ideológicas personales, que llegan a ser repetitivos) e incluir un número mucho mayor de entrevistas. Para finalizar se pude subrayar que otras revistas culturales han sido influidas por Partisan Review, tal es el caso de Dissent fundada por Irving Howe o en México la revista Vuelta.

JAIME PERALES CONTRERAS