ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1987
* [Nota 113]

Dewey se me hace el homólogo, para el siglo XX, de John Stuart Mill, cuyo esfuerzo por sincretizar a Coleridge con Bentham parece reproducido por el intento de Dewey de reconciliar a Hegel con el propio Stuart Mill. En una brillante crítica del liberalismo, John Dunn describe a Mill en su esfuerzo por combinar "Ias dos estrategias" intelectuales radicales posibles, abiertas a quienes aspiran a respaldar con fuerza el liberalismo como opción política coherente": "Es posible tratar de reducir el liberalismo a una doctrina más o menos pragmática o sociológica de las relaciones entre, por una parte, ciertas concepciones del orden social y político y, por la otra, el disfrute de las libertades políticas. La tendencia del liberalismo que hace suya esa opción es designada habitualmente con el nombre de `pluralismo´ y efectivamente... es la ideología intelectual oficial de la sociedad estadounidense. La segunda estrategia radical posible es abandonar simple y llanamente las pretensiones de la Sociología y asumir la posición epistemológica de un escepticismo tan definido que el estatuto causal algo encarecido de tal sociología pueda sin riesgo alguno, ser considerado con moderado menosprecio". (Western Political Values in the Pace of the Future, Cambridge, Cambridge University Press, 1979. pp. 47-48).