ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1987
* [Nota 46]

La doctrina luterana deja las puertas abiertas a dos posibles interpretaciones: la liberal, que ofrece una interpretación puramente natural de la religión, contraponiéndola a la vida sobrenatural --rechazada o ignorada--, que se une aquí a toda la corriente racionalista y deísta que, tras pasar por la ilustración, llega hasta Kant como sistematizador y se prolonga a través de Hegel hasta el siglo XX con R. Bultmann y todo el proceso de desmitologización, por ejemplo; o la ortodoxa, que desde una posición existencial trata de salvar lo natural oponiendo, radicalmente, lo finito a lo infinito, lo temporal a lo eterno, dando lugar a lo que se ha llamado la "teología dialéctica", que desde Kierke-gaard halla su expresión más plena en K. Barth.