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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1987

Introducción


EN enero de 1982 el reconocimiento que la revista Time otorga anualmente al "hombre del año" fue concedido a una computadora. Esta es la primera vez que una máquina reemplaza a un ser humano en un galardón de esta naturaleza. La reacción que esta decisión provocó entre los lectores de la revista fue tan diversa como la actitud que los psicólogos manifiestan ante alguna mención a la Inteligencia Artificial: hubo airadas protestas, burlas, entusiastas cartas de aprobación, y expresiones de la más franca y abierta ignorancia.

El impresionante avance tecnológico que la humanidad ha experimentado en los últimos dos siglos encuentra su expresión mas acabada y compleja en la invención de las computadoras, las "máquinas que piensan" como las llama McCorduck (1979). La rapidez y la asombrosa complejidad de la computadora ya no son un secreto para nadie, sin embargo la verdad sobre sus más profundas implicaciones es conocida sólo por un número muy limitado de especialistas.

Algunos expertos en computación han sostenido, desde hace algún tiempo, que las computadoras serán poseedoras de capacidades y habilidades similares a las de los seres humanos, y que, en el futuro próximo, las veremos igualarnos y superarnos en muchas de las actividades intelectuales tradicionalmente reservadas a los seres humanos. Con mucha mayor frecuencia que antes, expertos de varias disciplinas se preguntan: ¿puede una maquina pensar?, ¿son las computadoras capaces de cognición?, ¿de experimentar emociones?, ¿existirá algo parecido a la mente humana en una computadora algún día?

El área que se ha dedicado durante las últimas tres décadas a estudiar y responder preguntas como éstas es conocida en círculos académicos como Inteligencia Artificial (IA). Hasta ahora, los logros y fracasos de la IA han sido causa de incontables controversias y enconados debates, de críticas acérrimas, y de grandes avances en disciplinas con intereses comunes como la psicología, la filosofía, la lingüística y la lógica.

El propósito de este artículo es el de exponer de una forma general y motivar a la comunidad académica de habla hispana, al diálogo entre psicólogos e investigadores en Inteligencia Artificial. En la redacción de este artículo, he intentado simplificar la discusión y mantenerla exenta de tecnicismos innecesarios. En la primera parte, se presenta una descripción de los objetivos de la IA, las presuposiciones teóricas y las herramientas metodológicas de esta nueva disciplina. En la segunda parte, se hace un breve recorrido por la historia de la IA, prestando especial atención a los eventos y trabajos que han tenido mayor importancia para la psicología. Finalmente, en la última parte, se discute la naturaleza y la importancia de la interacción entre IA y psicología y de sus contribuciones futuras.


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