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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1987

ABRAHAM NOSNIK O. Karl R. Popper en sus ochenta y cinco años


EN EL MES de junio pasado la comunidad de filósofos de la ciencia celebramos los ochenta Y cinco años de vida de uno de sus miembros más distinguidos: Sir Karl Rairmund Popper.

Popper nació en la ciudad de Viena, Austria, el 28 de junio de 1902. Su padre fue Un abogado distinguido con quien Sostuvo Sus primeros debates filosóficos y a quien el propio filósofo reconoce como una figura importante en Su interés por el conocimiento, desarrollo intelectual, sobre todo por el rico ambiente libresco de su biblioteca. Por otro lado, la influencia por vía de los Zeiffla familia maternal --consistió fundamental, aunque no exclusivamente, en el amor a la música y en especial al. piano. Es un dato poco conocido que Popper tocaba este instrumento y llegó a componer piezas para el mismo. Sus estudios sobre el carácter de la música polifónica encajan dentro de sus análisis de la naturaleza objetiva del conocimiento.

Alguno de los datos mejor conocidos de la vida de Popper son: su breve pertenencia a un grupo de jóvenes marxistas: su trabajo como asistente en un centro para la rehabilitación de jóvenes con problemas emocionales organizado Y dirigido por Alfred Adler y su salida forzada de Austria en la época del inicio de la Segunda Guerra Mundial por Su origen Judío (aunque sus padres ya se habían convertido al Protestantismo y él había sido bautizado dentro de esta iglesia).

La huída del nazismo fue primero a Inglaterra Y de ahí a Nueva Zelandia, para --después de la guerra-- regresar a Gran Bretaña donde se desempeñó como profesor de Lógica y Método Científico en la prestigiada London School of Economics and Political Science, hasta su retiro en la década de los sesenta.

La recepción de la obra de Popper en nuestras latitudes ha tenido una historia curiosa y en ocasiones, lamentable. Ciertos aspectos de ésta son ampliamente conocidos: algunas concepciones acerca de la naturaleza de la ciencia que comparte con los positivistas-lógicos; su debate con algunos integrantes de la llamada Escuela de Frankiurt (eminentemente, Adorno y Marcuse); su crítica al historicismo y al "entendimiento" (Ferstehen) como método distintivo de las ciencias sociales. Otros aspectos de su obra, creo, no han sido cabalmente entendidos: su crítica al positivismo-lógico como doctrina filosófica su criterio de demarcación como solución epistemológica Visavi el criterio de significación de los positivistas-lógicos y su postura frente al problema de Hume, como una crítica a la inducción en tanto lógica de adquisición de conocimiento y no como método de contrastación, entre otros. Y, finalmente, existen partes de su obra que nunca se han leído con el cuidado que se merecen o cuyo críticos francamente ignoran: es el caso, de nuevo, de la idea que se tiene acerca de la obra de Popper como representante del positivismo (o neopositivismo, como algunos le designan). Inclusive se ha tratado de mostrar que su falsacionismo o racionalismo crítico es el tercer estadio de desarrollo del propio positivismo, antecedido par la obra de Comte (primer estadio) y el trabajo colectivo de los positivistas-lógicos, sobre todo de Shlick y Canap (segundo estadio).

En cuanto a la obra misma de Sir Karl, ésta comienza de manera oficial con la publicación de su Logik der Forshung a principios de los años treinta, en una colección dirigida y autorizada por ¿miembros del Círculo de Viena. Este primer libro fue acogido con interés y entusiasmo por lectores en idioma alemán, sin embargo, no se difundió ampliamente pues transcurrieron mas de veinte años --fines de los cincuentas-- para su traducción al inglés como The Logic of Scientific Discoveri y a castellano como La lógica de la investigación científica. La época de la Segunda Guerra Mundial trajo a Popper el destierro involuntario de su natal Austria. Su testimonio genial de repudio al totalitarismo que lo llevó hasta la lejana Nueva Zelandia se consolidó en La sociedad abierta, sus enemigos. En estos dos volúmenes Popper analiza cómo la propia comunidad humana, a través de sus líderes intelectuales --primero-- y después políticos, construye sistemas sociales que en ocasiones llevan a una convivencia a caracterizada por la desigualdad, la injusticia y la falta de libertad.

La miseria del historicismo es considerado por algunos estudiosos de las ciencias sociales como el pronunciamiento metodológico más importante de Popper con respecto a éstas. En él se encuentra una crítica al "holismo" como doctrina de pensamiento y metodología de cambio social. En esta obra se encuentra también la crítica que nuestro autor hace a la convicción de que la historia se repite y que podemos descubrir las leyes que causan esta repetición de sucesos sociales. Conjeturas y reputaciones expone el modelo popperiano de crecimiento del conocimiento científico y el método crítico de la filosofía.

La última etapa del pensamiento popperiano ha sido identificado como evolucionista, tanto por los problemas que ha abordado como por su método de análisis. En Conocimiento objetivo, Popper se presenta como un pensador explícitamente evolucionista en el análisis tanto de problemas específicos de teoría del conocimiento como de preocupaciones lingüísticas, biológicas, físicas y éticas. El yo y sin cerebro, escrito en colaboración con Sir John Eccles, distinguido fisiólogo premiado con el Nobel, aborda el problema ancestral del dualismo cuerpo-mente desde una perspectiva interaccionista. Finalmente, hace escasos cuatro años fue editado por W.W. Bartley III, el tan esperado Post Script a la lógica de la investigación científica, en tres volúmenes. En esta obra Popper expone desarrollos conceptuales y metodológicos a partir de los incluidos en su primer trabajo hace mas de cincuenta años.

Esta breve reseña no refleja cabalmente la riqueza de la obra de Popper. Aquí hemos referido tan sólo sus libros publicados. No aludimos a la multitud de artículos que también ha escrito. Según cálculos de algunos allegados a Sir Karl, lo publicado por él no constituye ni la mitad de lo que ha escrito. Afortunadamente para aquellos interesados, la Institución Hoover, alojada en la Universidad de Stanford, ha adquirido recientemente el archivo personal de este autor, incluyendo los documentos inéditos y correspondencia con otros pensadores y científicos.

Vaya, pues, este pequeño homenaje a uno de los pensadores más lúcidos y profundos que ha visto nacer este siglo.