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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1987

2.San Pedro en la Nueva España


Puede llamar la atención que al entrar en contacto con la obra de Sor Juana, nos encontremos con ocho composiciones dedicadas a San Pedro, pues pocos vestigios quedan de una devoción que, según esos indicios, pudo haber sido relevante. Tal vez no lo fuera tanto, y sobre todo no tan cercana al pueblo común, y por ello poco puede encontrarse hoy que haya permanecido.

Una revisión del período de 1650 a 1684 de la "Imprenta en México", de Don José Toribio Medina, catálogo de los impresos de la época[Nota 1] nos da el número de seis sermones en la fiesta de San Pedro: dos predicados en la Iglesia de la Santísima Trinidad de la Ciudad de México2, uno en la Catedral Metropolitana [Nota 2], otro en la Catedral de Puebla[Nota 3], uno en Antequera (Oaxaca)[Nota 4] y uno más en Querétaro[Nota 5]. Antes del aquí señalado como más antiguo, se imprimió en la Ciudad de México, un pequeño libro de 34 páginas en octavo titulado Suma de las reglas y constituciones de la Congregación de Nuestro Padre San Pedro, fundada en la Iglesia de la Santísima Trinidad desta (sic) ciudad de México[Nota 6]. Esta Congregación formada por clérigos seculares y algunas otras similares (se conoce la de Querétaro) sin duda fomentaron este culto a "Nuestro Padre San Pedro", que no deja de apuntar cierta emulación de los clérigos diocesanos ante los fundadores que, con tanta solemnidad, eran celebrados por los miembros de las órdenes religiosas. Feliz emulación, habrá que decir, pues nos legó estas obras de Sor Juana y algunas otras del género. Don Alfonso Méndez Plancarte consigna, en la línea de los villancicos a San Pedro, la existencia, en la época, de estos: Chanzonetas de San Pedro, anónimas, cantadas en la Catedral Metropolitana de México en 1654[Nota 7]; los Villancicos, del Pbro. Bachiller Diego de Ribera, en México, 1673[Nota 8], los de 1685 del Capitán Alonso Ramírez de Vargas [Nota 9], los cantados en Puebla en 1686 de Fray Nicolás Ponce de León[Nota 10], y los del Pbro. Bachiller Gabriel de Santillana para la solemnidad petrina de 1688 en México[Nota 11].


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