©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1987

4. El romance a San Pedro


Una suave, pero al mismo tiempo nítida penetración psicológica caracteriza la lírica de Sor Juana Inés de la Cruz. Todas las fibras de su interior vibran al contacto con el impulso de los gozos y las tristezas humanas. Del dolor -sin duda experimentado en muchas formas por ella misma- hace profundos y pedagógicos análisis en muy diferentes lugares de su obra poética.

Este romance a San Pedro toma como punto de partida el relato evangélico de la negación que él hace de su Maestro y el aviso que recibe en el canto de un gallo de su error y su culpa. De ahí pasa al aviso pedagógico, dirigido de manera principal a quienes ejercen la autoridad. Freno a la posible soberbia, templanza en la emisión de mandatos es el saberse frágil: la piedad templa a la justicia y el saberse reos hace benigna la mirada de los jueces. Ese "tiene del dolor noticia" es eco virgiliano; la Eneida afirma de la reina Dido: "Non ignara mali, miseris sucurrere disco": "no ignorante del mal, aprendió a socorrer a los necesitados"[Nota 16] y tema recurrente de virtud cristiana: "... es un bien para nosotros ser vencidos"[Nota 17]. Cuando un ser irracional (en el caso el gallo) es instrumento de un anuncio, pone a la razón en camino de humildad.

Leamos el mensaje de Sor Juana (fragmentos):

"Del descuido de una culpa,

un gallo, Pedro, os avisa:

que aun lo irracional reprende a quien la razón olvida...

Examen fue vuestra culpa

para vuestra Prelacía,

que peligra de muy recto

quien de frágil no peligra...

Tímido mueve el impulso

de la mano compasiva,

quien en su castigo propio

tiene del dolor noticia...

Así templan vuestros ojos

con la piedad la justicia,

cuando lloran como reos

los que como jueces miran"[Nota 18].

¿No invita a un examen, a un verse primero a sí mismo, antes de juzgar a otros? ¿No avisa a magistrados, a jueces y prelados a ser más humanos, más justos? Esta devoción a Pedro una razón tenla para los grandes: espejo para mirarse, trazo a continuar; no es indigno "peligrar de frágil"; podrá llegar a serlo "peligrar de muy recto".


Inicio del artículoAnteriorRegresosiguiente