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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1988

Recapitulación


Si intentara recapitular lo hasta aquí dicho, tendría que reconocer que la búsqueda de Maravall poi- el cristianismo es fugaz. Que si se trata sólo de rescatar su idea lineal del tiempo y de la historia hay datos mucho más explícitos. Si se quiere ver una so ciedad volcada hacia el futuro, la encontrará, sin mucho buscar, en el cristianismo primitivo escatologista consumado por influjo sobre todo, de la corriente salida de Quin-Ram. Si se trata de en contrar una teoría cristiana (le la historia, resultante, (le la tardanza de la parusía la obra lucana la tiene. Si en cambio, una teoría de la historia para tiempos de persecución, puede hallarla en la obra Juanea. Maravall no busca entre los llamados "padres apostólicos". Allí hubiera encontrado que todas las tendencias y corrientes que es posible descubrir en los escritos neotestamentarios se prolongan, pugnando entre sí, en los siglos venideros. Si la apologética es la textualidad dominante del siglo II es porque él siglo II es el de la verdadera confrontación entre un cristianismo que -apenas asomaba la cabeza y la sociedad romana: es el comienzo del "desarrollo del cristianismo y primer florecimiento de la iglesia docente";[Nota 50] es el tiempo, por ende, de las persecuciones de Trajano, Adriano y Marco Aurelio. Si los siglos muy permiten a Maravall hablar de "reforma y mejoramiento de los tiempos" es por la incorporación del cristianismo en la estructura del poder imperial, es el tiempo de la "paz constantiniana". Sin embargo, ello desataría la violencia escatologista de un Crisóstomo.[Nota 51] Los dos ejemplares del progreso, Agustín y jerónimo, son conversos de la cultura romana. Sacadas esas cuentas la ascendencia cristiana de la idea de progreso aparece sí muy raquítica.


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