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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1988

EL PROBLEMA MORAL DEL ABORTO: COMENTARIO A RODOLFO VÁZQUEZ

Author: José Manuel Orozco


El contenido de este comentario versa sobre el concepto de persona, por un lado, y sobre la noción metodológica de constructivismo que Rodolfo Vázquez analiza en su artículo "El problema moral del aborto" en la Revista Estudios, número 14. No se trata de una crítica a apreciaciones con las que sustancialmente estoy de acuerdo, sino de plantear algunas inquietudes que derivan justamente del concepto de persona que se utiliza, así como de la idea de constructivismo que subyace al estudio que Vázquez hace del trabajo de Carlos Nino. Sostenemos que el sentido de persona está ligado al problema de la identidad en varias formas:

I- Se puede pensar que x es idéntico a sí mismo en el tiempo si posee un complejo A de propiedades que lo identifican en t1, y esas mismas propiedades están presentes en x en t2;

I I- Se puede pensar que x es idéntico a sí mismo en el tiempo si y sólo si x sabe de sí como siendo el mismo a través del tiempo; y

III- Se puede pensar que x es idéntico a sí mismo porque hay continuidad entre los estados de x en t1 y los estados de x en tn+ 1.

De acuerdo a la interpretación I, resulta que el problema de la identidad personal resuelve el concepto de persona a la luz de la unidad amasijo de propiedades constantes en el tiempo, de modo que algo es persona si las propiedades inherentes al modo de ser "personal" son constantes. Esas propiedades podrían incluir aspectos como la animalidad racional, la materia individuada desde el alma pensante, o el compuesto hilemórifeo constitutivo del ser personal. Como dice Vázquez:

"...Porque si ser humano se entiende como persona y esta noción no .se reduce, con la exclusividad, a una interpretación psicológica (ejercicio actual de las capacidades racionales ) sino que se entiende fundamentalmente en un sentido ontológico (posesión de las capacidades racionales), entonces es verdadera la afirmación de que el feto es persona " (Vázquez, 45).

Donde queda claro que el autor sostiene una postura de tipo I, que presupone la determinación de propiedades poseídas, en sentido ontológico, como fundantes del criterio del modo personal. Ahí lo que se afirma es que una persona posee las capacidades racionales de modo potencial, virtualmente y en la esencia de su unidad. Por eso afirma Vázquez que no es necesario el ejercicio pleno de esas capacidades (sentido psicológico) para identificar al feto como persona; basta con que la posesión de las capacidades sea constante para que el ser así determinado sea " una persona ".

De ahí que el respeto a la vida del feto provenga de una condición ontológica del ser personal, en contra del utilitarismo que argumentaría que el derecho a la vida queda subordinado a los intereses mayoritarios de una comunidad de personas, de tal suerte que si el feto interfiere con dichos intereses habrá que suprimirlo (no importando las consecuencias para el feto). El feto es una persona porque dice Vázquez- la cohesión hilemórfica de la composición alma-cuerpo está presente desde la gestación, e incluso en la concepción misma "porque ya desde el momento de la concepción, la índole humana del ser en gestación se encuentra asegurada por hechos psico-biológicos que hacen del feto un ser individual independiente del organismo materno..."(45) Por eso es que, piensa Vázquez, Singer se equivoca cuando supedita el ser personal a una distinción que cobra sentido cuando se ejercitan las cualidades pensantes o racionales toda vez que, ontológicamente, las capacidades racionales están dadas ya en el feto desde la concepción, y, asumiendo una posición cercana a la de Maritain, afirma el autor que la animación de lo personal es mediata porque el proceso de la unidad gestada va animándose en la evolución de lo que comienza gestado y termina en persona; o, para ser fieles al discurso, lo personal está dado en el feto de manera que la animación mediata lo conduce a estados cada vez más evolucionados de lo que ya de suyo es: se trata de una persona en evolución desde que es concebida. Vázquez acepta la tesis de Singer de que la animación del feto se produzca cuando éste acuse movimiento, pues el movimiento es anterior (desde que el espermatozoide se mueve fusionándose con el óvulo). Al mismo tiempo, Vázquez discrepa de Singer porque piensa que la persona se da ya en el feto y no al nacer (Singer considera, en la línea de los conservadores criticados por él, que el nacimiento constituye para esos pensadores el momento decisivo en la identificación de una "persona"). Lo importante es que Rodolfo Vázquez está de acuerdo en la distinción alma-cuerpo de Singer y en la idea de que la animación ocurre por un movimiento anterior a los del feto mismo; aunque está en contra del utilitarismo de Singer y la apreciación que hace éste de los conservadores. Para nosotros, la posición de Vázquez en este punto es del tipo I. Las propiedades "animación", "capacidades racionales" inhieren en la materia desde la concepción, y, en sentido ontológico, el feto es persona que sigue siendo persona a partir del esquema de animación mediata que parte de un momento tl en adelante: por eso sería criminal matar al feto, pues éste ya detenta cualidad moral y derechos. Las excepciones al delito las enuncia Vázquez al final de su artículo, y las clasifica como aborto terapeútico indirecto y directo, donde el primero sejustifica por doble efecto, y el segundo sejustifica con el fin de salvar la vida de la madre pues -respecto al feto-: "...el ejercicio de sus capacidades está muy limitado comparativamente con el de ella". (54) Así, la justificación no depende de la identidad personal (la madre es más persona que el feto a la luz de la continuidad del ser personal, a la Parfit), cuanto de una comparación que, sin embargo, es psicológica al diferenciar las capacidades racionales del feto y el ejercicio de las mismas por parte de la madre, de la que además se afirma que funda la dependencia del feto (sin ella, el feto muere). Los problemas que una teoría de tipo I producen son, empero, serios: la afirmación de que la persona es unidad cohesionada desde la concepción, en sentido ontológico, es válida si y sólo si hay forma de reconocer "capacidades racionales", como una manera de describir "aquéllas que a través del tiempo se traducen en el ejercicio de memoria, reflexión, auto-identidad, proyección y fantasía" o "aquéllas que el código genético traduce en inteligencia heredada". Pero "capacidades racionales" apunta a una propiedad que podría traducirse en una infinidad de variadas descripciones, de manera que su sentido es problemático. La misma identidad entre "capacidad" y "memoria" invitaría a una descripción psicológica de la segunda. En todo caso, los problemas de una teoría de tipo I son epistemológicos, semánticos y ontológicos: ¿cómo reconocer las capacidades racionales inherentes al feto?¿en qué sentido se puede comparar al feto con la madre al hablar del "ejercicio de las capacidades" si no es psicológicamente? y ¿cuál es el fundamento ontológico (no psicológico) para preferir la vida de la madre a la del feto? Heidegger diría que la madre es, ontológicamente, un ser ahí que se pre-sé ya en el mundo curándose, y, por ende, totalizando su ser finado como uno que ha disminuido sus posibilidades, de modo que el feto es un ser al que todo le es posible. así, la supresión del feto cancela toda posiblidad del "todavía no" a cambio de un ser proyecto que está más cerca del yecto (su muerte). En aras a defender la ontología se suscitan problemas como la introducción de psicologismos y dilemas ontológicos ulteriores. Ni siquiera la distancia de Vázquez respecto de Maritain resuelve los problemas porque precisamente la afirmación del autor de que "... no estamos de acuerdo con su opinión [la de Maritain], de que matar a un ser que posee virtualmente la naturaleza humana es el mismo crimen que matar a un hombre" (50), conduce al problema de plantear la distinción en términos de una comparación de grado en el sesgo de la evolución (grado de ser persona dentro del esquema de la animación mediata), lo cual involucra criterios psicologistas o descansa, al menos, en la tesis de la identidad de Parfit, donde la madre es un idéntico continuo con mayor identidad personal que el feto. De acuerdo a I, el personalismo de Vázquez es coherente, pero la distinción madre-feto sólo puede hacerse en términos de una teoría psicológica (que Vázquez no quiere), o precisamente apelando a la teoría de la identidad de Parfit.

Metodológicamente el constructivismo pretende evitar descripciones de cómo son las personas (eso lo pueden hacer los antropólogos, psicólogos o sociólogos). Parte de los principios universales que debe satisfacer un x tal que sea racional, y de ahí deriva la motivación a considerar los actos morales que se desprenden de un x que actúa y satisface los principios de marras. Así, el constructivismo (Nagel, Nozick, Hare) sigue la línea de Kant en modo subjuntivo: si algo fuera racional debería hacer p y si hace p hay implicaciones morales de su acto. La crítica al constructivismo que hace Vázquez pretende atacar el criterio de autonomía que reza en sus principios. Sostiene el autor que la noción de autonomía es endeble porque "Con poco que pensemos, no es dificil concebir planes de vida que pongan en crisis la autonomía de la persona..."(47) Pero es que eso no lo negaría ni el mismo Kant. Hacemos muchas cosas impelidos por deseos, coacciones o temores, cuando no por interés. Lo que importan son las condiciones formales de posibilidad de 'lo personal" como demostración trascendental (constructivista) de las modalidades de expresión que debe satisfacer un x para ser persona. Una teoría de tipo II, es formal y al filósofo le importan las implicaciones que se desprenden de la asunción de un conjunto n de principios a partir de los cuales desprender las posibilidades de manifestación del x que satisface n. Así -como dice Nozick- una persona es explicada filosóficamente, more geométrico, desde los axiomas que fundan (construyen) la hipóteisis de x si x fuera persona, y de ahí derivan en calidad de teoremas las expresiones de x en lo moral, jurídico, político, etc. La carga de la prueba no se da por medio de argumentos que trabajan por la vía del contraejemplo porque esa vía invalidaria cualquier teoría, o, a la Popper, haría del argumento uno que sería en sí mismo falsable si hubiera un contraejemplo al contraejemplo. Kant no necesitaba saber que existe la debilidad de la voluntad. Le importaba fundamentar la posibilidad de la moral desde el juego de una explicación trascendental. Lo mismo ocurre con el constructivismo. Nagel-por ejemplo- dice, que si x se sabe idéntico en el tiempo es persona; si x universaliza máximas de su obrar como leyes intemporales sin indexicalidad, entonces x puede ser altruista. Sin embargo, podría no haber altruismo en el mundo.

Respecto a las conclusiones del artículo de Rodolfo Vázquez quisiera manifestar mi acuerdo con ellas. Sólo que ese acuerdo se funda en las siguientes razones constructivistas (no personalistas):

(1) Abono terapéutico. Si x salva la vida de y no pudiendo salvar a z y si z depende de x, entonces x no está mal en salvar a y. Razón: y es más persona que z si z depende de y.

La doctrina del doble efecto es inválida toda vez que una omisión puede ser tan culpable como una acción de acuerdo a las circunstancias.

El aborto que suprime a z para evitarle incomodidades a x es inadmisible si y sólo si x tiene razones para agradecer que no lo hayan suprimido a él, y eso para toda x, de otro modo lo que está en juego es el sentido de la vida y no otra cosa.

(2) Los abonos eugenésicos se justifican si z evolucionará hacia un z tal que no satisface el conjunto n de principios que hacen de todo x que satisface n una persona. Eso implica las razones que abogan por la autosuficiencia, autonomía y salud.

(3) Las, razones socioeconómicas no justifican el aborto si z puede evolucionar hacia un estado c donde las razones de pobreza para haberlo abortado han desaparecido. Al no haber manera de predecir esa evolución, z no debe abortar y si cabe la posibilidad de que invalide esas razones socioeconómicas en el curso del tiempo. Es decir: z no debe abor. tar ay si las razones de z para hacerlo las invalida y con el tiempo.

El artículo de Vázquez es luminoso y atractivo; pero creo que lo que tenemos que discutir es justamente el sentido teórico de la noción de persona que subyace a sus tesis, así como su punto de vista sobre el constructivismo. [Nota 1]


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