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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1988

Un nuevo paradigma liberal


No es asombroso que los comunitarios actuales, como los neoconservadores de ayer, hayan elegido a John Rawls como blanco principal. En efecto, desde su publicación en 1971, A Theory of justice [Nota 8]fue saludada como una obra magistral que instaura un "nuevo paradigma liberal". Este paradigma "deontológico" o rights-based (fundado en los derechos) puso fin a la supremacía indiscutida del utilitarismo en la reflexión teórica anglo-sajona, y toda crítica al liberalismo debe arreglar cuentas con aquello que es considerado como su elaboración más avanzada.

La posición de Rawls evolucionó de manera bastante sustancial desde la publicación de su libro,[Nota 9]cosa que plantea algunos problemas para captar la coherencia de su teoría y juzgar las críticas que se le dirigen. A Theoly of Justice daba a entender que Rawls buscaba un algoritmo de la elección Racional, un punto de Arquímedes que garantizara el carácter universal de su teoría de la "igualdad". Su problema consistía en determinar cuáles principios de justicia debían escoger las personas libres y racionales -si se colocaban en una situación de igualdad- para definir los términos fundamentales de su asociación. Más tarde, declaró que solamente deseaba elaborar una concepción de lajusticia para las sociedades democráticas modernas partiendo de las instituciones comunes a los miembros de esas sociedades. Su objetivo.era articular y hacer explícitas las nociones y principios presentes en estado latente en el sentido común: por lo tanto, no pretendía formular una concepción de lajusticia que fuera "verdadera", sino proponer principios válidos para nosotros, en función de nuestra historia, de nuestras tradiciones, de nuestras aspiraciones y de la manera como concebimos nuestra identidad.[Nota 10]

Contrariamente al utilitarismo, Rawls no concibe a la persona como un puro individuo racional que busca exclusivamente su bienestar, sino como una persona moral susceptible, no sólo de acción "racional" (entendida como acción instrumental que apunta al propio interés), sino también de lo que se llama acción "razonable", que implica consideraciones morales y sentido de la justicia en la organización de la cooperación social. Es un método que él designa con el término de "constructivismo kantiano", a fin de indicar que opera con una concepción de la persona concebida, a la manera kantiana, como persona moral libre e igual.

Para un liberal de tipo kantiano como Rawls, que defiende una forma de liberalismo en la cual el derecho no debe depender de ninguna concepción utilitarista, es importante que lo que justifique al derecho no sea la "maximización" del bienestar general, ni ninguna otra concepción particular del bien. Por ello, afirma que lo razonable debe tener la prioridad sobre lo racional pues la exigencia de términos equitativos de cooperación debe limitar el margen de libertad que los individuos tendrán en la definición y la búsqueda de su interés propio. Eso significa que existirá "prioridad del derecho sobre el bien", es decir, prioridad de un marco de derechos y libertades fundamentales por sobre las diferentes concepciones del bienestar que les serán permitidas a los individuos.[Nota 11] Rawls considera que no es justo acrecentar el bienestar total de una sociedad si eso implica sacrificar a un cierto número de personas. Hay que tratar a los individuos como fines en sí y no como medios, precepto que él reprocha al utilitarismo no respetar. En efecto, para esta teoría los individuos no son más que unidades de cuenta en el cálculo de rendimiento máximo del interés general. Ahora bien, al sumar a los individuos se los homogeiniza y se sacrifican intereses privados en nombre de la utilidad de la mayoría. Rawls está seguro de garantizar la defensa de los derechos fundamentales de los individuos y su libertad de una manera mucho más completa que el utilitarismo, pues su teoría de la justicia está construida para respetar su pluralidad y su especialidad.

Sin embargo, para que el acuerdo sobre los principios de justicia sea verdaderamente equitativo, es necesario encontrar un punto de vista que no esté influenciado por las circunstancias particulares de los participantes y sus intereses. Ese es el papel que Rawls hace desempeñar a la "posición original", la cual, con su velo de ignorancia va a esconder a los participantes su lugar exacto en la sociedad, sus talentos, sus objetivos y todo lo que podría perjudicar a su imparcialidad. Esa posición va a servir de mediadora entre la concepción kantiana de la persona (a la cual Rawls espera poder liberar dé la metafísica que la entorpece en Kant y redefinir en términos estrictamente empíricos) y los príncipios de justicia que se tratan de construir. La posición original designa, entonces, una situación heurística de igualdad y de libertad que va a permitir a los participantes seleccionar, con el procedimiento de deliberación, los principios de justicia para organizar la cooperación social entre personas libres e iguales. Por lo tanto, no hay criterio independiente de justicia y el propio procedimiento va a garantizar que el resultado producido sea justo. Este método de constructivismo kantiano conduce a formular los dos principios de justicia siguientes:

1. Cada uno debe tener un derecho igual a la libertad fundamental más extendida posible y compatible con una libertad idéntica para los otros.

2. Las desigualdades económicas y sociales deben ser establecidas de tal manera que: a. beneficien lo más posible a los desfavorecidos (es el famoso principio de la diferencia); b. estén adheridas a funciones y a posiciones abiertas a todo en condiciones equitativas de igualdad de oportunidades.

El primer principio tiene prioridad sobre el segundo y la cláusula b. sobre la cláusula a. de tal manera que no se debería legitimar ninguna restricción de libertad o de igualdad de oportunidades con el argumento de que contribuye a mejorar la suerte de los menos favorecidos. Rawls resume la concepción general de su teoría de la justicia de la manera siguiente: "Todos los bienes sociales primarios -libertad e igualdad de oportunidades, ingresos y riquezas, así como las bases del respeto propio- deben ser distribuidos de manera igual, salvo si una distribución desigual de uno o del conjunto de esos bienes es en beneficio ventajoso de los menos favorecido". [Nota 12]

Rawkls considera que su teoría de la justicia aporta finalmente la respuesta a la pregunta tan controvertida de saber cuáles son los principios de justicia que deben reorganizar los términos de la cooperación social entre personas libres e iguales. Piensa haber logrado formular un principio rector que permita poner en acción los valores de igualdad y libertad en las instituciones sociales, resolviendo así el conflicto que dura desde hace dos siglos en el pensamiento democrático.

Sin embargo, semejante pretensión fue cuestionada muy pronto. Desde 1974, Robert Nozick, en Anarchy, State and Utopia, se apresuró a mostrar cómo se podía llegar a una concepción de la justicia diametralmente opuesta partiendo de una posición similar a la de Rawls. En efecto, mientras Rawls es un defensor indiscutido del EstadoProvidencia, liberal democrático, al cual pretende justificar como la forma política más justa y racional, Nozick, es un defensor del estado mínimo, que sólo se limita a defender la ley y el orden y que rechaza todo tipo de función distributiva. Según Nozick la justicia social no existe, si la entendemos como justicia distributiva; además declara que una sociedad es justa en tanto sus miembros posean aquello a lo que tienen derecho, independientemente de las formas de repartición de la riqueza que eso implica.[Nota 13]


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