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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1988

El individualismo liberal cuestionado


No tratamos aquí de analizar el conjunto del debate suscitado por la obra de Rawls, sino de examinar los argumentos de las críticas calificadas de "comunitarias". A través de Rawls y el nuevo paradigma que instauró, lo que esta crítica ataca es la filosofia, misma del liberalismo en razón de su individualismo. Denuncia la concepción ahistórica, asocial y desencarnada del sujeto, que implica la idea de un individuo dotado de derechos naturales anteriores a la sociedad, y rechaza la tesis de la prioridad del derecho sobre el bien. Contra la inspiración kantiana de Rawls, los autores comunítarios hacen hablar a Aristóteles y a Hegel; contra el liberalismo apelan a la tradición del republicanismo cívico.

Para Charles Taylor, la visión liberal de sujeto es "atomística",[Nota 14]pues afirma el carácter autosuficiente del individuo: constituye un real empobrecimiento en relación con la noción aristótelica del hombre como animal fundamentalmente político, que no puede realizar su naturaleza humana más que en el seno de una sociedad. Taylor cree que esa concepción es el origen de la destrucción de la vida pública a través del desarrollo del individualismo burocrático. Según Taylor, gracias a la participación en una comunidad de lenguaje y de discurso mutuos que se refieren a lo justo y a lo injusto, al bien y al mal, puede desarrollarse la Racionalidad y el hombre puede convertirse en un sujeto moral capaz de buscar el bien; por lo tanto, no podría haber prioridad del derecho sobre el bien. Refiriéndose especialmente a Nozick, Taylor muestra lo absurdo de pretender partir de la prioridad de los derechos naturales a fin de deducir de ellos el conjunto del contexto social. En efecto, ese individuo moderno, con sus derechos, es el resultado de un largo y complejo desarrollo histórico y sólo en un cierto tipo de sociedad es posible la existencia de un individuo libre, capaz de escoger sus propios objetivos.[Nota 15]

Alasdair MacIntyre,[Nota 16]; por su parte, reprocha a Rawls y a Nozick que propongan una concepción de lajusticia que no deja ningún lugar a la noción, para él fundamental, de "mérito": MacItyre atribuye esta incapacidad, a la concepción de una sociedad compuesta de individuos, cuyos intereses son definidos anterior * independientemente de la construcción de cualquier lazo moral * social entre ellos. Ahora bien, dice MacIntyre, la noción de mérito sólo tiene sitio en el contexto de una comunidad cuyo lazo originario es una comprensión compartida, tanto del bien para el hombre como del bien para la comunidad, y donde los individuos identifican sus intereses fundamentales con referencia a esos bienes.[Nota 17] MacIntyre ve en el rechazo, por parte del liberalismo de toda idea de un "bien común", la fuente del nihilisimo que estaría destruyendo nuestras sociedades.

Sin embargo, es en Michel Sandel donde encontramos la crítica comunitaria con más consecuencias. En Liberalism and the Limits of Justice,[Nota 18] Sandel se ocupa de realizar un análisis minucioso de la teoría de lajusticia de Rawls a fin de probar su carácter inconsistente. Ataca principalmente la tesis de la prioridad del derecho sobre el bien y la concepción de sujeto que implica. Si Rawls afirma que la justicia es la virtud primordial de las instituciones sociales, dice Sandel, es porque. su liberalismo deontológico exige una concepción de la justicia que no presupone ninguna concepción particular del bien, a fin de poder servir de marco para que en su interior sean posibles diferentes concepciones del bien. En efecto, en la concepción deontológica, la primacía de la justicia no describe solamente una prioridad moral sino también una forma privilegiada de justificación El derecho es anterior al bien, no sólo porque sus exigencias tienen prioridad,. sino porque sus principios se derivan de manera independiente.[Nota 19] Pero para que el derecho sea anterior al bien sería necesario que el sujeto existiera independientemente de sus intenciones y de sus fines. Semejante concepción requiere de un sujeto que pueda tener una identidad definida anteriormente a los valores y a los objetivos que va elegir. En efecto, es la capacidad de elegir (y -no las elecciones que realiza) la que define semejante sujeto. Si no, no pueden existir jamás, fines que sean constitutivos de la identidad del sujeto, se le niega así la posibilidad de participar en una comunidad donde la definición misma de lo que él es está en juego.[Nota 20]

De acuerdo con Sandel, en la problemática de Rawls, semejante tipo de comunidad constitutiva es impensable, y la comunidad sólo puede ser concebida como simple cooperación entre individuos cuyos intereses están dados de antemano y que se reúnen a, fin de defenderlos y hacerlos progresar. Su tesis central es que esta concepción "desencarnada" del sujeto, incapaz de compromisos constitutivos, es necesaria para que el derecho pueda tener prioridad sobre el bien y, a la vez, contradictoria con los principios de justicia que Rawls pretende sustentar. En efecto, como el principio de diferencia es un principio de repartición, presupone la existencia de un lazo moral entre aquéllos que van a repartir los bienes sociales; por lo tanto, supone una comunidad constitutiva cuyas exigencias se reconocen. Ahora bien, precisamente este tipo de comunidad, declara Sandel, está excluído por la concepción de Rawls del sujeto sin ataduras y definido con anterioridad a los fines que escoge. En consecuencia, el proyecto de Rawls fracasa porque "no podemos ser al mismo tiempo personas para quienes lajusticia es primordial y personas para quienes el principio de diferencia es un principio de justica".[Nota 21]


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