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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1989

La América y la cuestión mexicana


Si bien no había colaboradores de nuestro país en La América, sí aparecían noticias acerca de él, y los comentarios al respecto fueron siendo cada vez más frecuentes hasta culminar en 1862. Las nuevas sobre México llegaban por tres vías: la más común era a través de los propios corresponsales de la revista, la segunda por el Diario de la Marina de la Habana y la tercera por los periódicos estadounidenses, ya fuesen de Nueva York o de Nueva Orléans. En general llegaban con un retraso de un mes o un mes y medio, eran bastante verídicas en lo que se refería a nombres, fechas y lugares, pero en cambio muy tendenciosas en cuanto a interpretación y comentarios, ya que los corresponsales en México y en Cuba no veían con muy buenos ojos a los mexicanos, sobre todo a los del partido liberal.

En un principio la actitud de La América frente a estas noticias eran generalmente de antipatía, como lo era la de casi toda la opinión pública hispana. Recordemos que tanto el gobierno como el pueblo español se sentían agraviados por la posición del gobierno liberal mexicano, con el que se habían roto las relaciones desde principios de 1857, al no prestarse éste a castigar inmediatamente a los asesinos de cinco españoles que habían sido muertos en la hacienda de San Vicente, en Chiconcuac, Morelos. Si bien éste había sido el motivo inmediato de la ruptura, las relaciones entre los dos países nunca habían sido fáciles, ni aún a partir de 1836, fecha en que se firmó el Tratado de Paz y Amistad. La causa principal de las desavenencias fue "la deuda española", que así se le llamaba, y que en realidad no era más que una deuda interna mexicana con acreedores de nacionalidad española residentes en México. Debido a razones cuya explicación no cabe en este ensayo, se firmaron varias convenciones por las que el gobierno mexicano se comprometía a pagar la deuda, convenciones que fueron avaladas por la legación española en México. Ya desde 1852 se vio que en dichos convenios aparecían una cantidad de falsos acreedores, por lo que el gobierno mexicano insistió en una revisión de los créditos. El asunto se volvió a plantear en 1853 y luego en 1856. En dicha fecha, el gobierno de Comonfort mandó embargar los bienes de todos los acreedores españoles a los que ya se les habían pagado una gran cantidad de créditos. Ello llevó a España a amagar a México con el uso de la fuerza. Envió varios buques de guerra frente a Veracruz y con ellos un ultimátum al gobierno comonfortista. Se llegó a un cierto arreglo, pero advinieron luego los asesinatos arriba mencionados, por lo que el encargado de los negocios de la legación española, Pedro Sorela, al no obtener los castigos inmediatos requeridos, dio por terminadas las relaciones entre ambos países. México quiso evitar la ruptura y envió a José Ma. Lafragua ante la Corte de Madrid para tratar de llegar a un acuerdo, sin embargo el Ministro mexicano nunca fue recibido como tal. A todo este conflicto se le llamó "la cuestión mexicana".

Para no dispersarnos, hemos creído conveniente subdividir nuestro análisis de dicha cuestión desde la perspectiva de La América en seis pequeños apartados, que si bien muy relacionados entre sí, nos permitirán un enfoque más claro. Los temas propuestos son: México en general; México, Cuba y los Estados Unidos; Benito Juárez; El Tratado Mon-Almonte; Joaquín Francisco Pacheco; el Conde de Reus y la intervención española en México.

a) México visto por La América
b) México, Cuba y los Estados Unidos
c) Benito Juárez
d) El Tratado Mon-Almonte
e) Joaquín Francisco Pacheco
f) El Conde De Reus y la intervención española en México

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