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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1989

a) México visto por La América


La revista hacía desde luego referencia a la guerra civil por la que pasaba nuestro país y pensaba que ésta era una más de las que repetidamente surgían debido a la constante anarquía que prevalecía desde 1821. Según ellos, México era un país rico y grande, pero habitado por forajidos y depredadores, incapaces de gobernarse y aún menos de relacionarse con las potencias civilizadas, y de cumplir o acabar los compromisos contraídos. Es evidente que los corresponsales tenían gran culpa de esta visión tan negativa, pues, como dijimos más arriba, los comentarios que enviaban eran de mala fe, sarcásticos y burlones y en gran parte ellos eran los culpables de que en España se acrecentase la repulsión y el desprecio hacia México. He aquí algunos ejemplos. Un corresponsal enviaba, en enero de 1859, la Proclama que Juárez dio en Veracruz en octubre de 1858 sobre la inminencia de la guerra con España ya que varios buques españoles se dirigían a las aguas de Tampico con una abierta actitud bélica. El escrito era ecuánime, estaba bien estructurado, y el análisis de la situación era razonable, pero, el corresponsal hacía sus propios comentarios en el texto (con llamadas a pie de página). Y así, al explicar Juárez que "en México había habido adelanto en lo social", aquel comentaba:

es tal el adelanto de la revolución social en Méjico que es un desierto todo el país, que no hay sociedad civil y que si los indios siguen mandando algunos meses más, el país volverá a la barbarie. No es mala prueba de esto el lenguaje, plan y forma de este descabellado manifiesto. [Nota 18]

Se mofaban de la seriedad de la guerra civil, y para ellos no consistía más que en el hecho de que "los partidos conservador y constitucionalista se disputaban el modo de robar sin riesgo, ocupando los puestos públicos". [Nota 19]19 En el fondo, para estos corresponsales hispanos, todos los mexicanos eran iguales de corruptos, lo único que los unía, tal parecía, era su odio a los españoles:

Como de costumbre, los españoles sufrimos de manera horrible pues que todos los partidos, sin distinción de banderas, nos ponen presos, nos sacan préstamos forzosos y nos vejan a su antojo sin consideración de ninguna clase... Me guardaré siempre de decir que los conservadores son mejores que los liberales, ni de que los liberales sean mejores que los conservadores, pues como dice el vizcaino, vosotros sois todos la misma familia, incapaz para más de lo que se os vé hacer (sic).[Nota 20]

Así pues, a la vez que denigraban al país, exageraban en cuanto al trato dado a los españoles. Según ellos, "la república mexicana hacía hecatombes con los desamparados españoles",[Nota 21] y a éstos "se les perseguía como venados o liebres".[Nota 22] Los gobiernos de cualquier color que fuesen "no perdían ningún momento de seguir ultrajando a España en las personas e intereses de sus laboriosos hijos que tienen la desgracia de vivir en este país".[Nota 23] Todo esto nos obliga a recordar los artículos de jacinto Albistur a los que ya hemos hecho referencia en que se quejaba de lo mal que se conocía a las repúblicas hispanoamericanas.

Hemos de reconocer, sin embargo, que a pesar de todos estos informes mal intencionados, a medida que se fue haciendo inminente la intervención, algunos editorialistas se mostraron más comprensivos hacia México y sus problemas. Así, Nemesio Fernández Cuesta, uno de los redactores que siempre se mostró más abierto, comentaba sobre la situación de nuestro país: "Pobre Méjico" esa república es un ejemplo vivo de los males a que conduce un bastardo militarismo."[Nota 24]

¡Infortunado pueblo! Ahora caerán sobre tí como buitres sobre la presa sin vida los Almontes, los Miramontes, los Santanas, y tantos otros mandarines que día tras día fueron agotando los inmensos recursos de ese suelo feraz, riquísimo y rasgaron el pendón de tu nacionalidad! [Nota 25]


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