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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1989

b) México, Cuba y los Estados Unidos


Todos los colaboradores de La América temían al expansionismo norteamericano, y consideraban que de la suerte de México dependía la de Cuba. La perla antillana tenía que convertirse en el punto de unión con Hispanoamérica y de contrataque a los Estados Unidos. De allí debía de extenderse el espíritu latino y enfrentarse al progreso material anglosajón. Así se planteaba, a mediados del siglo pasado, aquello que Rodó llamaría, cincuenta años después, el Arielismo contra el Calibanismo.

Evidentemente a los lectores y redactores de la revista les preocupaba el que la unión norteamericana tuviese tanta influencia en el partido juarista. Testimonio de ello fue el incidente de Antón Lizardo en que un buque de guerra español fue interceptado en aguas mexicanas y llevado por otro norteamericano al puerto de Nueva Orléans. El corresponsal envió los detalles y el comentario se escribió en España. Se trataba, decían, de un acto de guerra en contra de su país. Se indignaban de que en aguas mexicanas un buque norteamericano hiciese lo que había hecho, sin ocurrírseles que tampoco el buque español tenía porqué estar allí. Para espantarlos aún más, de México les llegaban más noticias que decían que "Juárez, de acuerdo con los americanos, provoca hace ya tiempo una guerra con España para apoderarse los yanquees (sic) de Cuba".[Nota 26]


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