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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1989

V. Una precisión acerca de la creación inmediata del alma y su infusión en la materia embrionaria


Si como quedó demostrado en otra parte de este trabajo, la creación del alma racional es un acto inmediato de la sabiduría divina en el tiempo, que está precedido por la creación de la materia del universo; así como quedó asentado que ésta se explica por la creación temporalmente posterior en el tiempo del alma, la infusión del alma intelectiva en la materia embrionaria es una acción divina inmediata, pero evidentemente no propia de su potencia creativa, sino de la gratitud absoluta de su providencia, que así provee a la materia embrionaria humana de alma racional, de donde resulta que aquélla es, al menos, tres veces privilegiada por encima de todo el resto de la materia del cosmos.

La inmediatez de la creación y de la infusión del alma, en tanto actos divinos, no debe confundirse con la opinión de algunos teólogos modernos respecto de que dichos actos divinos, y en particular el de la infusión del alma, son producidos desde el primer instante de la concepción; es decir, en el sentido de que no media tiempo alguno entre la concepción y la infusión del alma. Contra esta opinión se levanta Maritain, al que sigue Vázquez; pero si Maritain sólo opina de la infusión del alma en el último estadio del desarrollo embrionario, Vázquez sostiene que cuando la materia embrionaria tiene ocho semanas de ser tal, es una materia dispuesta que "solicita la infusión de un alma creada por el ente divino en ese instante" (p. 43, No. 4). A mi entender, es más preciso afirmar que la infusión del alma en la materia embrionaria ocurre cierto tiempo después del momento de la concepción, que afirmar, con Vázquez, que la animación o infusión del alma es mediata y, descuidadamente, achacarle semejante imprecisión a Maritain (p. 50).

Respecto de que Dios produce el alma humana en la existencia mediante una acción inmediata, Santo Tomás es contundente en los cinco párrafos del Capítulo LXXXVII del segundo libro de la Suma contra los gentiles. Reproduzco el segundo: "Todo aquello cuya substancia no es su mismo ser, tiene un autor de su existencia.... Y el alma humana no es su propio ser, pues tal prerrogativa es únicamente de Dios. Luego tiene una causa activa de su ser. Pero lo que existe por sí también es hecho por sí; mas lo que no tiene un ser por sí mismo, sino sólo juntamente con otro, no es hecho independientemente, sinojuntamente con el otro, como la forma del fuego existe al generarse el fuego. Mas el alma humana tiene sobre todas las otras formas el ser subsistente, y el comunicar su ser propio al cuerpo. Luego el alma tiene su propia producción por sí, no como las demás formas, que existen accidentalmente al formarse el compuesto. Pero como el alma humana no tiene ninguna parte material, no puede producirse, como la materia, a partir de otra cosa; de donde sólo queda que venga de la nada, y por consiguiente por creación. Y siendo la creación una operación propia de Dios, como hemos demostrado, se sigue que es creada inmediatamente por Dios..."


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