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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1989

Notas


1 P.145.

2 En la filosofía del derecho italiana, la expresión 'filosofía analítica' es más amplia que el concepto inglés (filosofía del lenguaje ordinario) ya que comprende también escuelas con influencia del neoempirismo y filosofías afines.

3 P.51.

4 En efecto, algunos autores afirman que dichos conceptos fueron expuestos por primera vez en los trabajos de Carnap, otros afirman que el primado debería ser asignado a la escuela lógica polaca, mientras que algunos encuentran la fuente en ambos. Sostiene la primera tesis la Enciclopedia Filosófica (1957) p. 586; son favorables a la tesis del origen polaco, Th. Rentsch (1980) p. 1303 y John Lyons (1977) p. 181. Entre los que afirman la tercera solución están A.J. Greimas y J. Courtés (1979) p. 224 y Nicola Abbagnano (1960) p. 117. Por otra parte, algunos como Giulio Preti (1958) p. 117 y Abbagnano (1960) p. 565, la retienen como una derivación de la distinción introducida por Hilbert entre matemáticas y metamatemáticas, mientras otros señalan las similitudes con los conceptos de G. Frege de uso y mención, como Lyons (1977) p. 10, Uberto Scarpelli (1959) p. 52 o con algunos desarrollos de Russell, como lo hace Mario Jori (1979) p. 486.

5 Carnap (1963) p. 30.

6 P. 203.

7 P. 1301. Sin embargo, como lo señala el mismo Rentsch (1980), se pueden encontrar algunos precedentes de esta distinción en la lógica antigua y medieval. Por ejemplo la expresión "metalógica" fue usada inicialmente por Juan de Salisbury en el 1159, en el título de su obra Metalogicus y fue retomada por Schopenhauer . Cfr. Abagnano (1960) p. 566 y Enciclopedia Filosófica (1957), t.IV, p. 585.

8 Cfr. la nota introductoria al artículo El Concepto de Verdad en Lenguajes Formalizados, presentado en Varsovia en 1931 y publicado en alemán en 1936, después de su presentación en Viena. El artículo está ahora incluido en Tarski (1956). Ver también Carnap (1963) p. 30 y Popper (1974) p. 78 y ss.

9 Un lenguaje formalizado es aquél que posee: "(@) ... una lista o descripción ... en términos estructurales de todos los signos con los que las expresiones del lenguaje son formadas; (B) de entre todas las expresiones posibles que pueden ser formadas con estos signos, los llamados enunciados son distinguibles por sus propiedades estructurales... (Y) una lista, o descripción Estructural, es dada de todos los enunciados llamados axiomas o enunciados estructurales; (¤) en las reglas especiales, llamadas reglas de inferencia, ciertas operaciones de'tipo estructural son incluidas, lo que permite la transformación de los enunciados en otros enunciados ... llamados consecuencias ..." Tarski (1956) p. 166.

10 Tarski (1956) p. 167, cfr. también pp. 280 y 402.

11 Tarski (1956) p. 406, cfr. Mauricio Beuchot (1979) p. 344 y ss. y Lyons (1977) p. 180 y ss.

12 Carnap especifica que lo hicieron utilizando símbolos que permiten distinguir gráficamente entre los signos-objeto y los signos "sintáctico", lo que ha permitido realizar investigaciones de gran relieve. Sin embargo indica como antecedentes de la clara distinción polaca las obras de distintas personas, independientemente del propio Frege y son el uso que Hilbert hizo de letras góticas, y los caracteres en negrita de parte de Alonzo Church (1934) p. 229.

13 En Fundamentos de la teoría del conocimiento (1920) había ya resuelto la posibilidad de construcción de dos sub-lenguajes que corresponden en la terminología de Carnap a "el lenguaje de aquello que se pide" y "lenguaje de aquello que se da" p. 172.

14 Entre estos lenguajes destaca 1) "el lenguaje fundamental del sistema de constitución", que es "el lenguaje constitutivo de la logística". Los otros tres lenguajes posibilitan la traducción del "lenguaje constitucional", así el segundo da la traducción del texto en palabras (de las fórmulas simbólicas), el tercero da la traducción del texto en el lenguaje "realista", como es usado por las ciencias de la realidad, y el cuarto usa un lenguaje de construcción ficticia que permite determinar si cada definición del sistema consitucional es extensional (1928) p. 228 y ss.

15P. 16.

16P. 23.

17 P. 221 y ss.

18 P. 3.

19 (1942) pp. 3-4.

20 En esta obra, ante los difíciles problemas que la verdad genera, prefirió hablar de ocurrencia de lo que un enunciado básico describe, con lo que evitaba el concepto de verdad y su lugar era ocupado por las relaciones de derivabilidad (1959) p. 88.

21 Cfr. (1945) t II, p. 488. En una nota de la edición inglesa del artículo sobre la verdad, Tarski coincide con esta posibilidad (1956) p.163.

22 (1972) p. 274.

23 Debe afirmarse que el uso de estas nociones de Tarski adquiere una perspectiva distinta a la luz de la teoría del lenguaje de Popper. Puede asegurarse que es posible encontrar una teoría coherente del lenguaje en los escritos de Karl Popper, a pesar de su continuo rechazo a las teorías del lenguaje que tienen que ver con problemas de significado. La teoría del lenguaje que utiliza está fundamentada en los desarrollos de K. Bühler (1934) y considera al lenguaje como una institución social que ha permitido la evolución humana. Popper sostiene que las construcciones teóricas tanto en las ciencias naturales como en las exactas son producto de la construcción de modelos institucionales, como consecuencia, todo lenguaje está lleno de teorías y las teorías son lenguaje. Estas teorías pertenecen al llamado Mundo 3. A partir fundamentalmente de la publicación del libro El yo y su Cerebro (1977), Popper se ha manifestado por la existencia de un proceso de decodificación que es el que permite entender y comprender los lenguajes.

24 Benveniste (1974) Vol. 2, p. 229.

25 Cfr. Greimas y Courtés (1979) p. 224, y Ducrot y Todorov (1972) p. 39 y 383.

26 (1959) p. 22.

27 p. 224.

28 En efecto, Hjelmslev (1943) define a la semiótica como: "una jerarquía, cualquiera de cuyos componentes admite su análisis ulterior en clases definidas por relación mutua, de modo que cualquiera de estas clases admite su análisis en derivados definidos por mutación mutua" p. 94. Por otra parte, entiende a la semiología en el mismo sentido saussuriano, como la disciplina que estudia los signos (1943) p. 95.

29 (1943) p. 101.

30 (1943) p. 105.

31 Hjelmslev afirma que "Una semiótica es llamada científica cuando es una descripción conforme a los principios del empirismo", y en cuanto al número de planos pueden ser monoplanas (o sistemas de símbolos), científicas -como el álgebra - o no -como un juego -, biplanas, científicas o no, o pluriplanas, que son, metasemióticas biplanas en donde al menos alguno de sus planos está constituido por una semiótica objeto. Las metasemióticas pueden ser científicas o no según sea su lenguaje objeto científico o no. Cfr. Greimas y Courtés (1979) pp. 228, 336 y ss.

32 (1943) p. 106 y ss.

33 Cfr. Hjelmslev (1969) p. 167 y ss.

34 (1953) p. 557.

35 En 1952 y 1954, al realizar diversos estudios sobre la afasia, encuentra que el "uso del lenguaje para discutir sobre el lenguaje, llamado 'metalenguaje' en lógica, es deficiente en los afásicos con un desorden de similaridad. A pesar de las instrucciones, ellos no pueden responder a la palabra de estímulo del examinador con una palabra o expresión equivalente" (1955) p. 253.

36 (1956) p. 248. Es decir, se constata que en el uso del lenguaje "natural'' existe un uso en el que el lenguaje se refiere a sí mismo, al que al final de la misma década denominará función metalinguística.,

37 (1960) p. 189, cfr. también (1968) p. 703.

38 p. 224.

39 Greimas (1970) lo había expresado tal vez de una manera más poética: "Es extremadamente difícil hablar de sentido y decir cualquier cosa sobre el sentido. Para hacerlo convenientemente el único medio será construir un lenguaje que no signifique nada: se establecería así una distancia objetiva que permitiría tener discursos desprovistos de sentido sobre los discursos con sentido" (1970) p. 7.

40 P.13.

41 Cfr. (1942) p. 247.

42 (1960) p. 99 y ss.

43 P .303.

44 Bobbio asigna a la jurisprudencia una serie de tareas que son: "a) El lenguaje del legislador no es necesariamente riguroso: la primera tarea del jurista es hacerlo más riguroso; b) el lenguaje del legislador no es necesariamente completo; la segunda tarea del jurista es completarlo lo más posible; e) el lenguaje del legislador no es necesariamente ordenado: la tercera tarea del jurista es reducirlo a sistema. La primera fase es de purificación, la segunda de complementación, la tercera de ordenamiento del lenguaje jurídico" p. 307.

45 Enrico Pattaro ha criticado la fundamentación que da Bobbio de la jurisprudencia como ciencia, indicando que está basado en el método axiomático. Aunque las críticas de, Pattaro afectan la caracterización de la jurisprudencia como ciencia, no afecta la caracterización de la jurisprudencia como análisis del lenguaje. Cfr. Pattaro (1978) p. 304 y ss.

46 (1980) p. 27 y 28

47 Guastani escribe que "es eficaz para indicar que un lenguaje vierte 'sobre' otro. A mayor abundamiento cuando se usa esta expresión se quiere significar que no hay relación lógica entre un metalenguaje y su lenguaje objeto: en el sentido de que, por ejemplo, un metalenguaje puede ser cognoscitivo mientras que es normativo su lenguaje objeto y viceversa; un metalenguaje puede expresar proporciones falsas y viceversa*' (19,90) p. 27 y 28

48 Ibidem p. 31.

49 (1979) p. 489-490.

50 A mi juicio, la simple distinción anterior no puede explicar, por ejemplo, que existan modificaciones en el significado de un discurso descriptivo, de parte de otro texto que se presume descriptivo. Por ejemplo, las opiniones que Enrico Pattaro (1978) (supuesto discurso descriptivo) expresa sobre el trabajo de Bobbio (1950) al referirse a la teoría de la jurisprudencia como análisis de¡ lenguaje (supuesto discruso descriptivo) puedan modificar las relaciones significativas en la misma teoría de Bobbio. Según nuestra tipología, además de observar la distinción entre nivel descriptivo y nivel prescriptivo, se debe observar la posible modificación en la configuración de los sistemas significativos -código en sentido semiótico -.

51 P. 15. Las relaciones metalingüísticas que existen en cada uno de estos 3 niveles pueden ser relacionadas con nuestra tipología. Así, la primera relación, aquella entre reglas y metarreglas, puede ser definida en el nivel 4 del lenguaje natural, la segunda relación, la producida por el lenguaje de la jurisprudencia, es del tipo 2 del lenguaje natural; mientras la tercera, la de la jurisprudencia, se determina al nivel 3 del lenguaje natural.

52 P. 50 y ss. Pattaro (1978), por otra parte, se había ya ocupado de analizar el lenguaje de la jurisprudencia como ciencia del derecho, llegando a interesantes conclusiones sobre la actividad del jurista que interviene en los contextos jurídicos para darles sistematicidad y recomponerlos. Por esta razón, Pattaro niega que la jurisprudencia pueda ser considerada como una ciencia empírica. El tipo de relación metalingüística es a nivel 2, p. 373 y ss.

53 (1984) p. 6. Recientemente, Rolando Tamayo (1988) ha aceptado la teoría de los niveles del discurso, suponemos que también después de haber leído a Bobbio, Pattaro, Villa y a los otros filósofos analíticos italianos. Los niveles que él propone son isomorfos a la clasificación anteriormente señalada, p. 19.

54 Por ejemplo: "Sepa que desde que tenía 12 o 13 años, cuando tomé en el cuarto de mi hermano más grande una copia del libro de lógica de Whately y le pregunté qué cosa es la lógica, después de su sencilla respuesta, me arrojé sobre el piso con gran atención en él. Después de esto no he podido estudiar nada -matemáticas, ética, metafísica, gravitación, termodinámica, óptica, química, anatomía comparada, astronomía, psicología, fonética, economía, la historia de la ciencia, hombres y mujeres, vino, metereología, excepto como un estudio de semiótica". Peirce y WeIby (1977) p. 85 y 86.

55 La semiótica es sólo una disciplina que comprende tres ramas, la Gramática Especulativa la Crítica (también llamada por Peirce lógica formal) y Metodéutica (llamada Retórica pura) y que pertenece a las Ciencias Normativas, que a su vez pertenece a la Filosofía, que a su vez pertenece a las Ciencias del Descubrimiento. Cfr. Peirce collected Papers. 1.80, 1.559, 2.93, 2.203. Se han utilizado las notaciones tradicionales para referirse a esta obra.

56 P.112.

57 La hipótesis radical frecuentemente circula en sus dos formas más extremas: la cultura es sólo comunicación' y 'la cultura no es otra cosa que un sistema de significación estructurado'. Después de acusar a estas dos afirmaciones de idelismo la reformula de la siguiente manera: Ia entera cultura deberá ser estudiada como un fenómeno de comunicación fundado sobre sistemas de comunicación". Y agrega "Esto significa que no sólo la cultura puede ser estudiada de este modo sino que, como se verá, sólo estudiándola en este modo puede ser aclarada en sus mecanismos fundamentales", pp. 36 y 37.

58 El fenómeno de la auténtica interpretación de los textos adquiere un interés preponderante para algunos procesos de interpretación. Entre ellos ha de mencionarse el derecho y la interpretación bíblica. En el primero, la determinación final de qué dice el texto normativo, y en consecuencia qué cosa es el derecho, ha estado siempre en manos de cuerpos especializados: por una parte en los órganos encargados de aplicarlo, como el juez, los tribunales y las cortes supremas; y por la otra, en la doctrina elaborada por los expertos. En cuanto a la interpretación de los textos bíblicos, son conocidos los procesos históricos que se han vívido por la lucha para determinar quién y cuál es la auténtica interpretación de la palabra divina. Un proceo similar al anterior se da con la instauración, en algunos países, de cuerpos dotados con autoridad formal con objeto de determinar cuál es el correcto significado de las palabras que, componen una lengua.

59 Para confirmar el nivel metalingüístico en la que se inserta la obra de Jackson Semiótica y Teoría del Derecho es importante observar los criterios que Jori (1987) ha desarrollado en un largo artículo publicado en la Revista Inteniacional de Filosofia del Derecho en los que se compara a los instrumentos estructuralizados greimasianos con los desarrollos de la Filosofía Analítica del Derecho que Jori denomina Semiótica Analítica, Jori (1987) p. 196 y ss. Cfr. González Ruíz (1988). Reseña publicada en la Revista de la Facultad de Derecho de la UNAM, Tomo XXXVII, Enero-Julio 1987, Nos. 151 a 153, UNAM, México, 1988.


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