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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1989

4. Su uso en filosofía del derecho


El uso de la tipología anteriormente propuesta en la filosofía M derecho permitirá precisar los usos que los filósofos del derecho (particularmente en Italia) hacen de los conceptos relativos lenguaje-objeto/metalenguaje. Tomaremos como ejemplo algunos trabajos de Norberto Bobbio, Enrico Pattaro, Ricardo Guastini y Mario Jori.

El clásico trabajo de Norberto Bobbio intitulado Ciencia del Derecho y Análisis del Lenguaje (1950), intenta caracterizar a la jurisprudencia (en el sentido de doctrina jurídica) como una ciencia. Al efecto, escribe que "el estudio del contenido de la regla, es decir de la hipótesis normativa, constituye la jurisprudencia propiamente dicha", distinguiéndola de la teoría general del derecho (llamada también por Bobbio teoría formal del derecho) que tiene como objeto de estudio la norma jurídica. [Nota 42] Bobbio entiende a la Jurisprudencia como análisis del lenguaje, y si bien no menciona la palabra "metalenguaje", se entiende que este análisis del lenguaje se obtiene a través de un metalenguaje.[Nota 43]

En la teoría de Norberto Bobbio las relaciones metalingüísticas entre la jurisprudencia y su lenguaje objeto es de relación metalingüística en el sentido 2 de la tipología propuesta.[Nota 44] En el caso de Ricardo Guastini (1980) la relación lenguaje-objeto/metalenguaje se fundamenta utilizando una frase similar a las que usaron Carnap y Tarski, distinguiendo entre el lenguaje del que se habla y lenguaje en el que se habla. Utiliza la expresión "objetos extralinguístico" (con segura ascendencia carnapiana, aunque no expresamente indicada en el texto) para señalar al tipo de objetos a los que el metalenguaje no se refiere, ya que sus objetos son palabras o combinaciones de palabras. [Nota 45]

En el caso del discurso normativo, Guastini intenta fundamentar la distinción entre los llamados enunciados prescriptivos (normas) y los enunciados descriptivos de normas, señalándose que éstos últimos son metalenguaje respecto a los primeros. Advierte, sin embargo, la necesidad de señalar algunas limitaciones a la "metáfora" sobre los diferentes niveles. [Nota 46]

A la luz de nuestra propuesta tipológica las afirmaciones de Guastini podrían ser revisadas. En primer lugar porque entre los enunciados prescriptivos y los enunciados descriptivos de normas sí existe relación de afectación del significado, por lo que tendrían una relación metelingüística de nivel 2). Y en segundo lugar porque no me parece conveniente hablar de metáfora para referirse a relaciones metalingüísticas sino, antes bién como un concepto analítico relacional.

De la misma manera se podría aclarar el uso de las relaciones metalingüísticas que se generan entre la teoría del derecho, la jurisprudencia y la metajurisprudencia y que Guastini analiza en la misma obra, indicando que "la jurisprudencia es típicamente análisis del frástico de los enunciados jurídicos, mientras la teoría general ... estudia más bien el néustico, mientras metajurisprudencia, por otra parte, es una subdisciplina de la teoría general que trata metalingüísticamente sobre los discursos interpretativos de los juristas"[Nota 47]. Parecería mejor integrar las relaciones metalingüísticas que se generan entre los tres tipos de lenguaje, indicando que la jurisprudencia actúa como relación metalingüística en sentido 2). Mientras que las otras dos, la teoría general y la metajurisprudencia, tienen relaciones metalingüísticas con el lenguaje normativo en sentido 3).

Mario Jori, en Definiciones y niveles de discurso jurídico (1979), ha distinguido 3 niveles de discurso jurídico: "a) El discurso del derecho en sentido estricto, es decir, según los normativistas, el de las normas jurídicas (a su vez dividido interiormente en niveles o grados normativos); b) El discurso de la doctrina o ciencia jurídica; c) El discurso que constituye el comportamiento jurídicamente regulado, que es el lenguaje ordinario del que proviene gran parte del léxico y la sintáxis jurídica (para los otros 2 niveles)".[Nota 48]

En la introducción de Ensayos de metajurisprudencia (1985) las precedentes distinciones son modificadas como consecuencia de la ulterior profundización de la teoría de los niveles lingüísticos. Jori encuentra que algunas de las desigualdades mayores en la filosofía analítica del derecho están precisamente en la naturaleza de los metalenguajes que tienen por objeto el derecho. En efecto, la problemática de la ubicación de estos lenguajes como "metadiscursos descriptivos" o "metadiscursos prescritivos", genera una serie de problemas que tienen que ver con relaciones metalingüísticas incluidas en nuestra tipología. [Nota 49]

Mario Jori (1985) propone la siguiente clasificación "en el caso del derecho, o por lo menos de un derecho moderno, las relaciones metalíngüísticas más significativas pueden tenerse a 3 niveles diversos a partir del < bajo >: relaciones metalingüísticas entre normas (normas y metanormas de un ordenamiento jurídico) relaciones metalingüísticas entre normas jurídicas y jurisprudencia, entendida como discursos sobre el derecho; relaciones metalingüísticas entre jurisprudencia y metajurisprudencia..." [Nota 50]

En la obra de Enrico Pattaro (1986) los conceptos correlativos lenguajeobjeto-metalenguaje están basados en la teoría de Carnap, que distingue entre entidad lingüística y entidad extralingüística. Pattaro utiliza la distinción para determinar a la filosofía del derecho como un discurso metalingüístico, es decir, un lenguaje al menos de segundo grado, discurso sobre discurso. En consecuencia sostiene que la filosofía del derecho es una entidad que no se ocupa de las entidades extralingüísticas, sino de entidades lingüísticas que son derecho o tienen que ver con el derecho.[Nota 51]

En nuestra tipología, esta caracterización de la Filosofía del Derecho debe ser incluida a nivel 3 del lenguaje natural.

Siguiendo los trabajos de Bobbio y Pattaro, en un escrito anterior propuse una clasificación de 3 tipos de lenguaje: el primero, como el lenguaje del legislador, las directivas de la ley; el segundo, como el lenguaje de los juristas, que indica que es el derecho vigente en un lugar y en un tiempo determinados; el tercero como el lenguaje que describe el funcionamiento del derecho basado en hechos físicos y psicológicos. En aquel trabajo se afirmaba la existencia de relaciones metalingüísticas, de modo que el segundo lenguaje se constituia como un metalenguaje sobre el lenguaje del legislador y el tercer nivel se constituia como un metalenguaje sobre los otros dos.[Nota 52] Obviamente, en aquel trabajo no se daba la tipología de relaciones metalingüísticas que ahora se presenta.

Desde la perspectiva de nuestra tipología es posible distinguir una gama mayor de relaciones metalingüísticas en el derecho. Así observamos que existen, cuando menos, seis tipos de lenguajes importantes para el estudio del derecho:

1) El lenguaje normativo del legislador. Que está compuesto por las normas generales y abstractas emitidas mediante el procedimiento establecido en la legislación. Este lenguaje es prescriptivo.

2) El lenguaje de los jueces y de los funcionarios. Se constituye como metalenguaje respecto del primero. Está compuesto principalmente por dos tipos de enunciados. Por un lado, las normas personales y concretas típicas de los actos judiciales y administrativos que son la aplicación de las normas generales y abstractas al caso concreto. Éstas tienen fuerza prescriptiva. Por el otro, las interpretaciones obligatorias que tanto los jueces como la administración están facultados para emitir y que actúan fundamentalmente sobre el llamado frástico de las normas. Se trata aquí también de un lenguaje prescriptivo. Las relaciones metalingüísticas en este lenguaje son a nivel 2 del lenguaje natural, porque alteran las estructuras significativas del 1).

3) El lenguaje del dogmático del derecho. Este lenguaje actúa como metalenguaje respecto a 1) y 2), indicando cuál es el derecho vigente en un ordenamiento jurídico determinado. Pretende ser descriptivo de 1) y de 2), actuando casi siempre a nivel del frástico. Las relaciones metalingüisticas están a nivel 2 del lenguaje natural.

4) El lenguaje de la teoría y sociología del derecho. Se constituye como metalenguaje respecto a l), 2), 3) y S). Es el lenguaje típico de una disciplina que intenta analizar los hechos que el funcionamiento de un sistema jurídico presupone. Tiene relaciones metalingüísticas a nivel 3 del lenguaje natural.

5) El lenguaje valorativo sobre el derecho. Es el lenguaje típico de la teoría de la justicia y la axiología jurídica. Se constituye con relaciones metalingüísticas a nivel 3 respecto de 1), 2) y 3); pero no tiene relaciones metalingüísticas respecto a 4).

6) Las relaciones entre las reglas y las metarreglas dentro de un sistema jurídico. Al interior de 1) es posible encontrar este tipo de relaciones metalingüísticas. La constitución de un orden jurídico exige su estructuración como sistema, lo que presupone que existen criterios para jerarquizar sus elementos. Las llamadas por Hart reglas secundarias de los sistemas jurídicos (reconocimiento, cambio y adjudicación) tienen esta naturaleza. Las relaciones metalingüísticas que se dan son a nivel 4) del lenguaje natural.


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