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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1990

GEORGES DUBY. EL AÑO MIL,

Author: Edgar Valenzuela


Georges Duby. El año mil, 1988, Barcelona, Gedisa ed., 160 pp., ISBN 84-74

Hacia el año mil se vivió en la Europa medieval una época dominada entre otras por la idea de la Parusía, es decir, el segundo advenimiento de Cristo al final de los tiempos. Esta idea, entendida como expresión de la mentalidad de la época, propició modos y actitudes ante la vida. El propósito del autor es desentrañarlos y demostrar que constituyeron un proceso en que la religión cristiana occidental, ritual, y el pensamiento de temor y fantasía cedieron su lugar a valores humanos que actualmente presiden nuestra cultura.

La materia prima con que trabaja Duby está en ocho textos medievales que van de la crónica y la historia, a la biografía y los milagros. Su tema principal es la organización de algunos hechos como reflejo de la idea del fin de la vida terrenal según la creencia apocalíptica: "cuando se hubieran acabado los mil años será Satanás soltado de su prisión y saldrá a extraviar las naciones" (p. 30). A partir de ahí establece un progreso de la creencia que desemboca en el espíritu de nueva alianza entre Dios y los hombres, no sin someterlos a castigos, penitencias y purificaciones.

El procedimiento utilizado por Duby consiste en "interrogar" a los textos medievales. Sin embargo, su método no se restringe a exponer los resultados, sino a presentar pródigos pasajes de los textos originales que ocupan más espacio que las explicaciones del mismo autor. El libro adquiere entonces un aire de obra colectiva.

La delimitación del tema está dada por una pregunta fundamental: " ¿De qué milenio se trata en verdad? ¿Del milenio del nacimiento o del de la muerte de Jesús, ¿Del de la encarnación o del de la Redención?" (p. 30). Así tenemos que la obra examina el período de los años 980 a 1040 en que ocurrieron aproximadamente ambas versiones del milenio. Durante este lapso el sentido de la historia no era otro que el tránsito de la vida terrenal a la vida celestial, anunciado por fenómenos que trastronaban la estructura social del género humano repartida "en tres órdenes, el orden de los que oran, el orden de los que combaten y el orden de los que trabajan" (p. 54).

Los prodigios del milenio se multiplicaron: signos en el cielo, enfermedades, simonía, malestar herético y destrucción del Santo Sepulcro. Atentos, los milenaristas ven en todo ello "la derrota del ejército divino y el retorno al caos que le sucede" (p. 95). Sólo a través de la paz de Dios, la tregua divina y las penitencias individuales y sociales, la comunidad feudal se purifica y alcanza una nueva alianza con Dios, al tiempo que surge "una primigenia percepción de lo que es la dignidad del hombre... ante un Dios al que pronto se atreverá a mirar de frente" (p. 154).

Duby no sigue una estricta cronología. Avanza y retrocede según la jerarquía social del testigo: monje, rey, papa o historiador, en ocasiones apenas glosando los textos originales.

El libro finalmente es una interpretación de la mentalidad del hombre europeo en el año mil. No es una obra que explique el desarrollo del milenarismo, ni de las sectas o grupos que de tiempo en tiempo hacen suyo el cielo apocalíptico de los mil años.

Al término de un nuevo milenio, podemos encontrar en la obra de Duby una analogía presente: la historia de los hombres como proceso mental incesante y no como destino programado por religiones, ciencias o designios milenaristas.

EDGAR VALENZUELA

Diplomado en Historia, ITAM.


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