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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1990

Algunas notas sobre la estructura social y la estructura política de México


No es de ninguna manera fácil tratar el tema de la estructura social mexicana. Creo que en medio de un gran desierto de criterios válidos y de opiniones fundadas ese grupo de información presentado en México Social 1983 es un extraordinario documento.

En la introducción se nos habla de setenta millones de mexicanos que se encuentran en movimiento: "El gran ejército, con sus numerosos millones de campesinos, economistas, comerciantes, electricistas, doctores, maestros, obreros, abogados, políticos, está avanzando por todos los lados..." Se trata de una sociedad en transición - se nos dice - hacia el mundo moderno.

Pero ¿cuál es ese mundo moderno? Rastrear el vocablo moderno nos puede llevar hasta la baja Edad Media y las discusiones filosófico teológicas del siglo XIV. Los pensadores del dieciocho hablaban también de "filosofía moderna". Muchas cosas modernas de entonces se han hecho ahora ya muy antiguas.

Parámetros e interpretaciones del mundo social europeo occidental que se han sucedido en México, desde el positivismo comtiano hasta el método marxista o el de los nuevos weberianos, no han alcanzado para explicar una curiosa, muy mezclada y contrastante realidad social que desde la conquista ha estado en perpetua transición.

La modernización -como término- ha permanecido como un lugar común en los diversos y frecuentemente contradictorios proyectos nacionales que se han sucedido entre nosotros. Lo significado por el término ciertamente ha variado mucho, lo que antes era moderno se volvió antiguo. Un elemento de permanencia puede haber sido el sentirse de alguna manera a la zaga de países, fundamentalmente frente a los más desarrollados en Europa y en concreto frente a los EEUU, en adelantos materiales.

Categorías como lucha de clases, formas de producción asiática, feudal y burguesa o las expresiones burgués y proletario no han podido traducirse de inmediato a la realidad mexicana. En un sitio de taxis, en un mercado, en un sindicato obrero se reinicia cada día - entre inicialmente iguales una división entre ricos y pobres, que se convertirá o podrá convertirse a la larga, en la oposición de explotadores y explotados.


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