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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1990

La Independencia


Al consumarse la Independencia, el arquetipo o los arquetipos criollos llegan a su mejor tiempo.

Agustín de Iturbide y Lucas Alamán serían dos arquetipos en pugna. Iturbide es el criollo que ha dominado con excelencia una tecnología que los celosos peninsulares obligados por la insurgencia ceden a los criollos: el arte de la guerra. Pero ha dominado también la técnica de la pacificación y también - inicialmente - la política. El pueblo admiró y amó a Iturbide incomparablemente más de lo que pudo hacerlo con otros militares criollos como fueron Anastasio Bustamante y Antonio López de Santa Anna. [Nota 8]

Alamán, por el contrario, es el criollo ilustrado que ha estado y ha estudiado en Europa. Reflexiona, ordena; a través de la legislación quiere conformar al país. Su trabajo es de pluma, de libros, de escritorio.

Uno y otro estilo explicarán buena parte de los conflictos del XIX.

Más de las castas, de los mestizos o de los criollos más nuevos, que de la antigua aristocracia, surgirán los grupos liberales entusiasmados por las ideas de la Ilustración que, gracias a la revolución americana, lograrán imponer en el país un proyecto liberal. Estos grupos disputan el poder a los criollos conservadores -cuyo estilo envidian y a veces admiran - y desprecian al indígena. De Guillermo Prieto es este poema político burlesco que remeda el habla castellana, difícil aún para el indígena.

Contra Juan Nepomuceno Almonte, que acompañó a su padre (Morelos) en la Guerra de Independencia, combatió a los norteamericanos y solicitó la intervención europea para establecer la monarquía; por esto y por ser un indio políglota y elegante.

Amo a quinequi, Juan Pamuceano,

no te lo plantas el Majestá,

que no es el propio manto y corona,

que te lo huarache, que te lo huacal.

El Tata Cura que te lo dio vida,

murió enseñando la libertá,

que era insorgente muy decidida

y que era coco del Majestá.

Corriendo el tiempo, creció el pintoncle,

se puso franque, comió bistec.

Indio ladino vende a to patria

y guri guri con el francés.[Nota 9]

En el último tercio del siglo XIX, las virtudes de valentía, eficacia, seriedad, honradez, etc. la mayoría de los mexicanos las ven encarnadas en un héroe mestizo: Porfirio Díaz.


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