ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1990
* [Nota 13]

Obras póstunas, divinas y humanas, de don Félix [Paravicino) de Arteaga, Alcalá, 1650, fol. 89v. Este soneto debe de haberse escrito hacia 1620. De la misma época es otro, anónimo, publicado en Reme Hispanique, 40 (1917), pág. 82: '¿Has visto al sol nacer por el oriente...?" La estructura es muy parecida; pero aquí las preguntas se prolongan hasta el último terceto, de manera que la recapitulación se hace en un estrambote: "Luna; iris, sol dorado, / nácar, cielo, arrebol perla oro, estrellas, /comparadas a ti no son tan bellas". Cf el soneto "A Silvia" de Anastasio de Ochoa, curiosa imitación tardía de esta clase de sonetos (Poesías de un mexicano Nueva York, 1828, tomo 1, pág. 88): aparecen sol, ámbar, nieve, perlas, diamantes y rosa, y el final dice: "... que a copiarte no alcanza nieve pura, /perlas, diamante, sol, ámbar ni rosa"


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