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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1991

c) El narrador.


Esta figura lleva a cabo igualmente sus lecturas. Lee a los personajes y a sus acciones.

A pesar de tratarse de un narrador omnisciente, en algunos casos parece ser deficiente con respecto a ciertas percepciones: "le jadeó algo como 'Sálvense si puede', o tal vez 'Salga que muerde"', p. 217; en este caso el narrador lee un rumor y le asigna un significado, mejor dicho, duda entre dos significados similares en su imagen acústica; nuevamente plantea una imagen de lector que puede percibir las relaciones entre estas dos frases. En este aspecto, podemos comentar la profusión de comparaciones en la novela, que generalmente establecen relaciones entre órdenes completamente distintos: "cambiaban frases como picotazo?, p. 11; "Los aplausos cayeron como una lluvia de arena", p. 133, por citar algunos ejemplos.

Lee también lo que los personajes manifiestan: "...la Casa servía mantener caliente el pan del espíritu" (sic), p. 12; ¡Conoce un chino! -dijo Stella, y realmente juntó las manos", [Nota 16] p. 69; "Está deshecha -le dijo, Sonaba a observación clínica", p. 190; "Ya es algo que lo sepas dijo Clara, que de chica había querido ser enfermera" p. 39; "En fin, la cosa es sutil dijo el cronista, que plagiaba frases de la versión española de los tres mosqueteros", p. 102.

Este narrador lee su propio discurso, y lo cuestiona: "...arriba el falso telón de varieté (¿pero era realmente falso?)", p. 289, o plantea problemas: "Las dos se miraron con la sonriente alegría de todo el que consigue ubicarse en un tranvía lleno (tema para moralistas)" p. 27.


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