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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1991

VÍCTOR ESPINOZA, DON CRIPÍN. UNA CRÓNICA FRONTERIZA

Author: Jorge Hernández


VÍCTOR ESPINOZA, Don Crispín. Una crónica fronteriza, 1990, México, El Colegio de la Frontera Norte, 166 p. ISBN 968-6075-26-7.

Emociones que no razones son las que inducen al quehacer microhistórico.

Luis González

Desde que en 1973 Don Luis González formuló una atenta Invitación a la microhistoria, no pocos historiadores, alumnos y lectores en general descubrieron las bondades de esa forma de historiar que recorre los pasados, sin aspavientos y con placer.

Víctor Alejandro Espinoza Valle se une ahora al cartel de microhistoriadores mexicanos con una crónica fronteriza que sale directamente del corazón. Se trata del rescate microhistórico de la memoria de su abuelo, Don Crispín Valle Castañeda. En una época en donde la radio y la televisión se encargan de atiborrarnos con imágenes y datos diversos, resulta notable la publicación de un compendio estructurado de recuerdos y anécdotas. Como bien lo señala en el Prólogo al presente libro Don Jorge A. Bustamante resalta que "el mérito de Víctor Alejandro Espinoza Valle es haber sacado a su abuelo de la cotidianidad para hacerlo protagonista de su propio testimonio. Al tomarse el trabajo de hacerlo, ha rescatado un material invaluable para los registros del pasado de la frontera del noreste de México, en la mejor tradición de la historia oral".

Bajo el ánimo de "Así fueron las cosas, ni modo que no, sí yo lo vi, no me lo contaron", Don Crispín alimenta esta Crónica con su prodigiosa capacidad de recordar, su facilidad para hilvanar mil historias que surgen de hechos menudos, y su maravillosa plática. El mérito de Víctor Espinoza no radica solamente en la transcripción de los recuerdos, sino en completarlos y encadenarlos en el contexto del pasado cultural y social de la frontera norte. Les hechos, costumbres, sufrimientos y descubrimientos, farsas, cuentos y leyendas que recuerda Don Crispín representan un catálogo fantástico que nos ayuda a conocer la realidad de esa región.

Hasta el momento, predomina entre nosotros el desconocimiento tanto del pasado como del presente fronterizo. La vida de Don, Crispín recorre la historia irónicamente corta- de los asentamientos urbanos en Baja California. Los estudiosos y los neófitos concuerdan en su visión hacia el Norte con otros centralismos que nos rodean. En siglos pasados, la concentración urbana, social, política y económica, del centro de la República provocó el despoblamiento literal y figurativo del norte del país, centralismo que ha generado diversos problemas. La crónica de Víctor Espinoza nos presenta, a través de Don Crispín, la posibilidad de conocer aquella realidad, Es una muestra más de que el pasado ayuda a entender el presente y de que los espacios locales ayudan a configurar los nacionales, y hasta universales. El relato de Don Crispín muestra el desarrollo poblacional de Baja California pero no en gráficas o estadísticas, sino en pláticas o reflejos: anécdotas que reflejan la cotidianidad cultural de la Frontera Norte.

El Colegio de la Frontera Norte con investigadores como Víctor A. Espinoza y comandado por Don Jorge A. Bustamante se ha destacado por mostrarnos los avatares y las circunstancias de aquella región. Don Crispín. Una crónica fronteriza contribuye en gran medida a la labor de conocer los espacios olvidados del país. Contrario ala opinión central y generalizada, este libro muestra que la mexicanidad de los fronterizos es robusta y que se refuerza con la interacción con el extranjero y no al revés. Como lo escribe aquí Bustamante, la frontera y los fronterizos tienen "la seguridad de ser lo que los vecinos no son, lo mexicano acá, es lo no gringo".

La microhistoria presentada por Víctor A. Espinoza goza de los beneficios de varios dones: de Don Luis González retorna y recorre los placeres de microhistorias; de su abuelo, Don Crispín, Espinoza recrea y muestra una realidad atractiva y, por otro lado, representa más de los aciertos del Colegio de la Frontera Norte que, bajo la batuta de Don Jorge A. Bustamante ha logrado convertirse en importante bastión académico y cultural de aquellos lares.

Quizá valga la pena asociar un último don de esta microhistoria la publicación, casi en paralelo, de la novela de Daniel Venegas Las aventuras de Don Chipote o cuando los pericos mamen. Se trata de una curiosa novela fronteriza, escrita por entregas a un periódico de Los Ángeles de los años veinte, que guarda ilustrativas coincidencias con la crónica de Don Crispín.

JORGE HERNÁNDEZ

Departamento Académico de Estudios Generales, ITAM.


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