©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1991

5. El indio paciente, magnánimo, parsimonioso y obediente


En la enumeración de los elementos que constituyen la condición virtuosa del indio mexicano, es Palafox extenso y pródigo en calificativos. La paciencia es continuación a lo largo del tiempo, de la humildad del indígena, humildad sometida a prueba prolongada por la relación constante con los demás miembros de la sociedad, que no pocas veces llegan al abuso con ellos.

Pone ejemplos y califica al indio con el título del evangelio, "humildes y pobres de corazón": "Si le dice a un indio un negro que va cargado que tome aquella carga que él lleva y se la lleve, y sobre eso le da golpes y le aflige de injurias... toma la carga y los golpes y los lleva con paciencia... ellos son en mi sentimiento (por lo menos en este material) los humildes y pobres de corazón, sujetos a todo el mundo, pacientes, sufridos, pacíficos, sosegados y dignos de grandísimo amor y compasión."26[Nota 25]

Es el indio también magnánimo, "liberal", hospitalario en extremo. Da y presta cuanto tiene con espíritu sano y abierto, siendo pobre. Por esta razón el valor de su dádiva es mucho mayor que si fuese rico. Le dice el obispo al Rey: No parece, Señor, que siendo tan pobres puedan ser liberales los indios, (pero) ... es constante que son liberalísimos, como si fueran ricos. Porque como quiera que esta virtud no la hace mayor la materia sino el deseo, y en un príncipe suele ser menos dar una ciudad que en un pobre cuatro reales... Jesucristo Señor nuestro a la viejecita que ofreció al templo dos blancas alabó más que a otros que con menos afecto dieron muy grandes limosnas: así los indios... sí tienen dos puñados de maíz, con gran gusto dan el uno a quien le pide. A todas horas están abiertas sus casas para hospedar y ayudar a quien los ha menester."[Nota 26]

La "parsimonia del indio" la orienta el Visitador de la Nueva España sobre todo a su frugalidad en la comida y a la manera de comportarse en ella. A pesar de la poca comida, la resistencia a los trabajos, fatigas y caminatas es mucha: "...de esta parsimonia en el comer resulta que son grandes sufridores de trabajos; porque a un indio, para andar todo un día le bastan seis tortillas con la agua que halla en los caminos..."[Nota 27] "El sustento ordinario del indio... es un poco de maíz reducido a tortillas y en una olla echan una poca de agua y chile y la ponen en una hortera de barro o madera, y mojando la tortilla en el agua y chile, con esta comida se sustentan. Al comer, asisten con grandísima modestia, silencio, grande orden y con mucho espacio, porque si son veinte a la mesa, no se verá que dos pongan a un tiempo la mano en el plato y cada uno humedece su corteza con mucho comedimiento, y con una templanza admirable prosiguen despacio con su comida."[Nota 28] He ahí la "parsimonia", actitud más interior y profunda que una simple frugalidad exterior... El agua, las tortillas y el chile... el alimento secular del mexicano pobre.

A partir de ejemplos concretos, tomados de manera principal de las condiciones a las que los indios eran sometidos desde el punto de vista fiscal, de la administración de la justicia, de las disposiciones sobre el recogimiento en aldeas y ciudades, y en los trabajos en beneficio de la comunidad, profundiza Palafox sobre la obediencia que el inclio muestra: "Aunque en todas las virtudes son admirables los indios, en ninguna más que en la obediencia, porque como ésta es hija de la humildad y ellos son tan humildes y mansos de corazón, son obedientísimos... no se les oye una queja ni un suspiro; insensibles no al conocimiento de la pena ni dolor, que bien conocen y ponderan, sino a su manifestación, ira, furor o impaciencia."[Nota 29]


Inicio del artículoAnteriorRegresosiguiente