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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1991-1992

1. Planteamiento del problema


El valor moral de las acciones, piensa Kant, consiste en que la ley moral determina inmediatamente la voluntad. Si esta determinación ocurre en conformidad con la ley moral a través de un sentimiento cualquiera pero no por la ley misma, entonces habrá legalidad en la acción pero no moralidad. Dicho con otras palabras, para que exista moralidad, el motor (resorte móvil, impulso o incentivo) que determine directamente nuestra elección debe ser la ley moral.

Pero ¿Cómo una ley por sí e inmediatamente puede ser fundamento de determinación de la voluntad? Para Kant esta pregunta es insoluble para la razón humana, como lo es el querer probar que la voluntad es autónoma. Lo único que se puede hacer es mostrar qué es lo que ella, siendo motor, realiza en el espíritu. Por lo tanto, el problema no consistiría en saber por qué la ley moral es motor, sino supuesto que lo es, cómo actúa. Con términos clásicos, diríamos que estamos en presencia no de un planteamiento ontológico sino de un planteamiento psicológico, en el cual lo que interesa no es el porqué de algo sino el cómo.


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