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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1991-1992

Introducción: El fin de la Guerra Fría


En febrero de 1945, se creó en Yalta un Nuevo Orden Internacional. En esa histórica reunión, los jefes de Estado de los ejércitos triunfantes de la Segunda Guerra Mundial (Roosevelt, Stalin y Churchill) dividieron al mundo en Oriente y Occidente. A partir de entonces y durante cinco décadas, la historia de las relaciones internacionales fue la historia de la lucha entre las superpotencias por el dominio de la economía mundial, de la geopolítica y del poder militar.

En este orden, la llamada "Guerra Fría", cada país y cada conflicto local armado representaban una pieza de un gigantesco tablero de ajedrez en el cual se enfrentaban las dos superpotencias. Las armas nucleares lo convirtieron en un juego mortal pero, paradójicamente, dichas armas aumentaron la necesidad de un mundo estable donde fuera posible evitar la guerra. Como resultado, las superpotencias no llegaron a enfrentarse en la guerra final, mas convirtieron al Tercer Mundo en un arena en la cual podían probar su influencia y poder. Este orden internacional provocó más de 300 guerras en el Tercer Mundo.

En 1989, este orden terminó abruptamente. La economía soviética se derrumbaba y los Estados Unidos enfrentaban el peor déficit económico de sú historia. Ha surgido una nueva era en las relaciones globales. Los rápidos y notables acontecimientos en Europa Central y en la Unión Soviética han alterado fundamentalmente las cuestiones de seguridad que el mundo ha encarado desde la Segunda Guerra Mundial.

La confrontación militar entre los Estados Unidos y la Unión Soviética está desapareciendo y el futuro promete una continua reducción de sus armas nucleares. La amenaza de guerra entre la OTAN y el Pacto de Varsovia ya no existe, y los radicales cambios políticos prometen una importante reducción de las fuerzas convencionales en Europa. Actualmente se están abriendo vías de cooperación económica y política nunca antes vistas entre Europa Central y Occidental; el proceso de reunificación ha colocado a Alemania en la encrucijada de la acción.

Probablemente lo más importante es que los Estados Unidos, la Unión Soviética y otras naciones están explorando nuevas posibilidades para el diálogo, En resumen, el orden mundial está sufriendo una transición de bipolar a multipolar.

Hasta agosto de 1990, el ambiente era optimista y constructivo; sin embargo, justo cuando todos empezaban a disfrutar del "dividendo de la paz" y de una nueva libertad, estalló la Guerra del Golfo advirtiéndonos sobre un futuro peligroso en un Nuevo Orden Internacional todavía incierto.

Desde 1989, la creación y el uso de la expresión "un Nuevo Orden Internacional" es un punto clave. Hacia el norte, sur, este y oeste del muro de Berlín, se han referido al nuevo orden mundial que está surgiendo, discursos públicos y artículos inquietantes .

La mayor parte de estas alusiones han sido excesivamente optimistas en cuanto a la naturaleza y los elementos de este Nuevo Orden. Incluso durante la guerra contra Irak los aliados sostenían que estaban defendiendo la promesa de un orden internacional mejor y más justo, el cual se encontraba a unos cuantos pasos en la Historia.

Los críticos afirman que la frase es un remiendo de tres palabras vagas que pretende dar un sentido de propósito internacional a un mundo egoísta y materialista, cuyo único motivo es la ventaja y la competitividad de mercados. Otros afirman que, debido a que los acontecimientos de los últimos dos años han alterado de tal manera la constelación de alianzas nacionales y las estructuras de poder, un Nuevo orden Internacional conlleva una promesa real, como una Pax: Americana o unas Naciones Unidas apoyadas por una fuerza armada, o el renacimiento del Derecho Internacional, o una fuerza de no proliferación nuclear.

En las siguientes páginas examinaremos en qué consiste este Nuevo Orden Internacional y, en términos de política real, ¿a quién pertenece? Tomaremos modelos contemporáneos de este Nuevo Orden como conjeturas para analizarlas, contrastarlas con la evidencia histórica y empírica, y refutarlas cuando sea necesario. En pocas palabras, estas páginas son tanto una advertencia como una oportunidad para ver la confianza irrestricta con la que estos modelos ven el futuro. Dicha confianza nos podría conducir a pasar por alto los lados oscuros o la dimensión oculta del estado real de las relaciones en el mundo.


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