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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1992

UN ACCESO FILOSÓFICO A LA NOCIÓN MÍSTICA DE GRACIA EN SAN JUAN DE LA CRUZ

Author: Jorge Ramos [Nota 1]

El ser es revelado simbólicamente a la intuición
¿Bajo qué forma nace la ontología con Parménides?
¿En qué consiste la tarea de simbolizar al ser?
¿A qué tipo de póiesis pertenece la mística?
Poética de San Juan de la Cruz a la luz de la tradición órfica y de la neoplatónica
El Amor es el deseo despertado por la Belleza
Si el amor platónico es amor a la belleza, ¿qué es para Platón la belleza?
¿Hacia dónde se precipita el erotismo platónico? ¿Qué es Gracia?
Beatitud, embriaguez y euforia de los fillósofos
Los purgantes de la filosofía y el poder de Eros funerario
La ruptura sagrada del Himen
Conclusión:

El ser es revelado simbólicamente a la intuición


Acto de ser es aquel acto por el cual un ser ha triunfado sobre la nada. Se trata de una victoria ontológica. Y aquello que de él se capta por un sujeto cognoscente es su manifiesto de ser.

La cognoscibilidad del ser, la penetración intuitiva que una mente hace de él es intuición noética que tiene como efecto el nacimiento del asombro, que es una forma primaria de relación con el ser. El descubrimiento del ser es causa de asombro y el descubrimiento que el ser hace de sí mismo es preludio de autonciencia.

El ser es agobiante pues no sólo circunda la realidad, sino que también es su centro mismo. El ser nos hace sus prisioneros y nos recluye en su mismidad, impidiéndonos la precipitación a la nada. Aún el Nirvana es ente; al Nirvana se le dice Nirvana y no se le dice No-Ser.

Y cuando el ser esta ahí ante el sujeto cognoscente no es inmediatamente aprehendido, al menos de un modo intelectual, sino que en una primera instancia de conocimiento es percibido, mas esta percepción sería vana si no fuera complementada por esa intuición que nos permite la "visión" del ser realizado en cada ente. El juicio que dice "allí -en esa cosa- está el ser" es producto de intuición; mas todavía no nos sumergimos intelectualmente hacia la búsqueda de su esencia; sino que ya la sola existencia del ente nos ha predispuesto anímicamente para incursionar en la búsqueda de su sentido, entendido éste, por una parte, como causa final y posibilidad de operación lógica y, por otra parte, como resultado "del encuentro de un significante y un significado". [Nota 1]

Y si por la posterior aprehensión de su esencia al ser lo sitúo como abstractamente definido, es por la intuición de su esencia por lo que descubro su valor analógico o multidireccional, lo que significa, a su vez, que visualizo al ser no como algo de sí que es definitivo, ya que así como el logos define al ser al fijarlo, la póiesis (que emerge como analogía del mismo logos) lo libera y lo proyecta hacia lo infinitivo. El ser es develado por nuestro intelecto, pero es revelado simbólicamente a nuestra intuición.

Si el ser fuera unívoco y poseyera un solo sentido entonces el mundo sería una suma de fenómenos envueltos en la impenetrable e incognoscible atmósfera de la "cosa en sí"; la analogía que da trascendencia al ser se demeritaría, y la metáfora y el símbolo se reducirían a vahos emocionales que se difuminan azarosamente hacia la cultura humana.


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