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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1992

JOHN KING, SUR: ESTUDIO DE LA REVISTA ARGENTINA

Author: Jaime Perales


JOHN KING, Sur- Estudio de la revista argentina y de su papel en el desarrollo de una cultura (1931-1970), 1989, México, F.C.E. 268 p. ISBN 968-6229-32-9.

En el año 1925, Victoria Ocampo conoció a Jorge Luis Borges. Aunque en ese momento el escritor argentino era desconocido (apenas había publicado dos libros de poesía de tiraje limitado), la personalidad de Borges la impresionó. Había algo, según ella, en los ojos del poeta de vidente, demedium. La escritora argentina en sus memorias comentó de "Georgie" y su hermana Nora lo siguiente:

Adelina y Ricardo solían cantar loas de Georgie: "Ya verás lo encantadores que son los Borges." Pronto tuve oportunidad de verificarlo. Entré en su casa, que era presidida por la sonriente Leonor, y donde sus dos enfants terribles crecían (no ya materialmente sino espiritualmente): eran mágicamente terribles por su singularidad, dejémoslo en claro. Ambos a sus diferentes maneras, parecían caminar algunas pulgadas más arriba de la tierra por la que todos nos arrastrábamos...

Seis años después del afortunado encuetro con Borges, el sentimiento que tuvo la señora Ocampo hacia ese vidente sería compartido también por un grupo de amigos que hizo posible que Jorge Luis Borges se convirtiera en la figura más destacada de la revista Sur.

El libro de John King sobre la publicación argentina: Sur.- Estudio de la revista argentina y de su papel en el desarrollo de una cultura (1931-1970), toma a Borges como figura intelectual destacada y a Victoria Ocampo como impulsora de la empresa cultural. Para otros autores, en cambio, la publicación giró casi exclusivamente en torno a Victoria Ocampo. No obstante, Sur se caracterizó por haber impulsado a autores nacionales de la época como Victoria y su hermana Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, José Bianco, Eduardo Mallea y Alberto Girri.

Sur también publicó textos de escritores europeos y norteamericanos como William Faulkner, André Gide, André Malraux, Aldous Huxley, Dylan Thomas, Graham Greene, Alberto Moravia y muchos otros. En menor medida participaron en la publicación algunos latinoamericanos corno Alfonso Reyes, Octavio Paz y Gabriela Mistral. Esto último se debió, según Emir Rodríguez Monegal, a que los intereses de la revista se inclinaron siempre a impulsar las promesas nacionales junto con las celebridades europeas y norteamericanas.

John King, profesor de la Universidad de Warwick, utilizó corno metodología para su estudio la historia literaria. Sin embargo, para explicar el fenómeno Sur, el autor usó algunas otras disciplinas afines como la teoría literaria, la sociología de la cultura y la ciencia política. El resultado es un trabajo coherente. Este adjetivo no es gratuito, existen pocos estudios sobre la prensa cultural e intelectual contemporánea y la mayoría de éstos fueron revisados por King.

La coherencia en el texto es importante, ya que estudios similares,e incluso más ambiciosos que el del autor inglés, como el de Alan Wald The New York Intellectuais (1987), han perdido su consistencia teórica debido al material excesivo y heterogéneo. En el caso contrario, algunos estudios sobre el tema, como el viejo libro Las revistas literarias mexicanas (1964), resultaron sugerentes, pero limitados en el aspecto analítico. El libro de John King es ambicioso sin ser ilegible.

El estudio del doctor King se configura desde una óptica elitista. Es decir, a través de una inferencia particular y un universo teórico definido (la revista Sur) King explica el desarrollo de la cultura argentina de la década de los treinta y cuarenta. Para él, la revista jugó un papel importante en la cultura del país. Sur fue "una de las realizaciones más importantes de América Latina".

A pesar de la aparente marginalidad política, la ideología fue un factor de peso para Sur: siempre existió un filtro ideológico entre los autores. El nacionalismo y el populismo fueron doctrinas culturales ausentes en la publicación debido a que la revista estaba "firmeniente arraigada en la tradición aristocrática liberal El liberalismo que Sur planteó en sus páginas. se inscribió en factores históricos y biográficos.

En el aspecto histórico, el punto de referencia fue la vida y obra de Domingo Faustino Sarmiento. Sarmiento tenía fe en un modelo económico de desarrollo basado en la exportación de insumos. En lo político, desconfiaba dejos caudillos locales y de aquellos gobiernos de masas que podrían ser manipulados por la fuerza de un dictador. La posición ideológica del autor de Facundo podía aunarse al auge económico de la Argentina del siglo XIX y su alianza con el capital y tecnología extranjeros. Ésos fueron los aspectos que consideró como modernos, ésos fueron, también, los valores culturales arraigados en la revista Sur liberalismo/autarquía; individualismo/populismo; espíritu/materia; Europa/América; elitismo/peronismo

El cosmopolitismo cultural de la revista tenía una explicación fundamentada en los tempranos años de formación de la señora Ocampo: conoció el francés

antes que el español; vivió una buena parte de su niñez en Europa y aprendió, ya adulta, de autores corno Ortega y Gasset que "era importante forjar nexos con intelectuales de otros países porque la autarquía sólo podía causar oscurantismo,

El liberalismo, en la política, como el cosmopolitismo, en la cultura, fueron las dos grandes vertientes en que se inscribieron la mayoría de los autores. Esto les dio una pauta ideológica y, en cierta manera, ética para que se opusieran a ideologías contrarias como el fascismo, el comunismo y el personalismo. En el caso del fascismo, Sur se inclinó, durante la guerra, por la causa aliada. Ser nazi era ~en palabras de uno de los colaboradores- una "imposibilidad mental y moral". El comunismo soviético no fue la excepción. Durante el primer tercio del siglo se tradujo Viaje a la URSS de André Gide (1937), poco tiempo después de haber aparecido en francés. En plena guerra fría Sur publicó diversas críticas "anticomunista? de Koestler, Gollanz, Rougemont, Benda, Callois y la primera traducción al español de un texto de Czeslaw Milosz.

Bajo los grandes rubros de capitalismo, fascismo o comunismo Sur adoptó una tercera vía", al afirmar que la tarea de intelectual no consistió en elegir entre capitalismo o revolución, sino en salvar algunos de los valores de la democracia y el humanismo para que no se perdieran por completo

En el caso del personalismo, Sur, con cierta autocensura, condenó la dictadura de Perón. Incluso, Victoria Ocampo y otros colaboradores estarían en la cárcel por breves períodos. Pero a pesar de las críticas al gobierno, la revista no fue clausurada por el dictador, debido a que jamás compitió con los medios periodísticos y radiofónicos. Sur continué siendo la publicación de una minoría culta.

Las partes más débiles del texto de King se refieren a las influencias que la revista ejerció sobre otros autores o publicaciones. No bostante, el autor habla de la influencia que tuvieron las traducciones de Sur en figuras como García Márquez, Mario Vargas Llosa y Octavio Paz. Estos escritores leyeron allí por primera vez en español a autores fundamentales en su formación, como William Faulkner o André Bretón.

La revista Vuelta es para King una de las herederas intelectuales de Sur. Es verdad que, a diferencia de la publicación argentina, la política no es un elemento marginal en Vuelta. Esta última se propuso, desde el primer número, hablar de su línea editorial, de la creación de otros mundos y crítica de este mundo". Sin embargo, la estrecha amistad entre los colaboradores de la publicación argentina con el antiguo Plural y la simbólica participación en el primer número de Vuelta, de Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges, serían algunos de los muchos lazos de unión. De igual manera, el concepto abierto de cultura sería asimilado por Vuelta: Ia lengua que hablamos y escribimos, lejos de ser un muro, es un camino hacia otras lenguas y literaturas".

Finalmente, en cuanto al carácter analítico hacia el comunismo europeo y latinoamericano, Sur fue una de las primeras revistas en América Latina (sino es que la primera) que planteó al comunismo soviético como un régimen atípico y antidemocrático. En ese sentido, King recordó que el director de Vuelta, Octavio Paz, escribió su primer artículo crítico hacia el Estado Soviético en dicha publicación.

Las críticas hacia el comunismo europeo y latinoamericano han sido más consistentes y sistemáticas en Vuelta que en Sur. Sin embargo, es imposible olvidar, por un lado, la tendencia de Sur hacia la Unión Soviética y, por otro, el hecho de que Octavio Paz fuera uno de los colaboradores latinoamericanos más constantes en la revista. (De hecho Sur no fue la única publicación que ejerció influencia intelectual en Vuelta, sino también ,Pastisan Review, Esprit o Dissent, entre otras.)

Sur murió, principalmente, por la difícil situación de la economía argentina. En los sesenta esto se agudizó y ocurrieron hechos embarazosos como el que sufrió Vladimir Nabokov al no recibir un centavo de regalías por la traducción al español de su novela Lolita (1959). Además de lo económico, Sur dudó de los nuevos valores que aparecieron en la década de los sesenta. Publicó poco a Cortázar, casi nada de Mario Vargas Llosa, apenas si reseña a Gabriel García Márquez y nunca tomó en cuenta a Carlos Fuentes, Fue una revista selectiva con los escritores que se identificaron con el gobierno de Fidel Castro. Esto le trajo cierta impopularidad. La revista fue desplazada por otras de corte similar como, Primera Plana, Marcha, y, la más importante, Mundo Nuevo, dirigida por Emir Rodríguez Monegal.

El escritor Pierre Drieu de la Rochelle, en el primer número de Sur, aconsejaba a los colaboradores que "una vez que han dicho todo lo que tenían en común debían separarse". Victoria Ocampo no volvió a fundar otra publicación como Sur. El último jefe de redacción de la revista, Enrique Pezzoni, no pudo contestarse por qué no quiso hacerlo, pero ella sí lo sabía: Sur como revista literaria lo había dicho todo.

El profesor John King concluye provocativamene su libro al referirse a Sur como la principal revista cultural de la Argentina en el siglo XX". Creo que con tal afirmación no hay ningún lector que se considere curioso que pueda resistirse a leerlo.

JAIME PERALES

Egresado C. Sociales, ITAM


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