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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1992

El conocimiento complejo del mundo


Paradójicamente, el pensamiento débil de Vattimo es un pensamiento que tiene la fuerza de poder considerar y describir su propia debilidad y, por esto mismo, es de hecho más fuerte que cualquier pensamiento supuestamente fuerte. La paradoja es que todo pensamiento es débil cuando se cree fuerte, pero se hace fuerte al descubrir sus debilidades. Hay que agregar a esto que todos los grandes progresos del pensamiento propios del siglo XX se realizaron en el interior del descubrimiento de los límites de¡ conocimiento, del pensamiento y de la acción humanos: límites de la observación (Heisenberg), límites de la información (Brillouin), límites de la lógica (Gódel) y de la explicación (Tarski), límites del crecimiento, límites de la vida... Son progresos porque el conocimiento de los límites (de la mente, del pensamiento, de la acción) nos introduce al conocimiento de las posibilidades (de la mente, del pensamiento, de la acción). Somos como prisioneros de un campo de concentracíón que pudieran construir miradores desde donde podrían observar no solamente el área de encierro, sino también un vasto territorio más allá y, aún más lejos, el horizonte..

Más aún, sabemos desde Kant que el pensamiento se vuelve fuerte cuando se da vuelta hacia sí mismo y se toma como objeto de conocimiento. Hoy, por más insuficiente que sea la reunión de las disciplinas cognitivas, que tienen como objeto conocer el conocimiento, ésta trae una primera posibilidad objetiva de proseguir sobre el terreno científico la empresa que hasta ahora había sido filosófica. Pero una ciencia cognitiva no podría identificarse con otras ciencias "normales" que sólo toman en cuenta al objeto y excluyen al sujeto del conocimiento: en efecto, el conocimiento consagrado al conocimiento debe incluir necesariamente la dimensión reflexiva, ya que el medio para conocer y el objeto por conocer son los mismos. El objeto y el sujeto del conocimiento sólo pueden ser separados al precio de la más grave de las mutilaciones.

Las ciencias cognitivas deben de estar integradas dentro de una intención simultáneamente científica/filosófica, subjetiva/objetiva, de conocimiento del conocimiento. Agreguemos que el conocimiento del conocimiento no podría estar aislado de la más pequeña de nuestras empresas cognitivas. Todo observador/visualizador que realice un conocimiento debe integrarse a este conocimiento. En este sentido, la conciencia hermenéutica constituye un paso obligatorio para el conocimiento, ya que éste es siempre interpretación y traducción. Asimismo, la conciencia epistemológica constituye un paso obligatorio para todo conocimiento, ya que éste es siempre una organización paradigmática/lógica que debe ser elucidada en cuanto tal. Así, según nuestro punto de vista, la epistemología y la hermenéutica no deben ser consideradas como antagonistas, sino como complementarias. Lo que bloquea al conocimiento es el hermenéutismo, que disuelve la realidad del objeto de conocimiento para dejar solamente la acción interpretativa; y es el epistemologismo, que, a su manera, destruye la realidad del objeto de conocimiento en beneficio de la estructura cognitiva.

Así, como ciencias cognitivas, la epistemología y la hermenéutica pueden ponerse en constelación en una empresa de "pensamiento fuerte" consagrada al conocimiento del pensamiento, a la integración de este conocimiento dentro de todo conocimiento, a la integración del pensamiento dentro de todo pensamiento.

El conocimiento del mundo, por su parte, será a la vez fuerte y débil, es decir, complejo. En lugar de querer apartar lo que fue el enemigo principal del pensamiento metafísico y del pensamiento mecánico, el Enemigo del Orden y de lo Absoluto, el Tiempo, localizará siempre sobre la temporalidad Cabalgará sobre el Tiempo, montura y camino errante del Universo, nacido de la desorientación del Infinito, en sus procesos de desintegraciones y de creaciones, de nacimientos y de muertes. Empecemos a rechazar la ciencia que rechaza al Tiempo, y empecemos a dar toda su amplitud a la Scienza Nuova anunciada por Vico que, como lo indica justamente Mauro Cerutti en La danza che crea, debe cubrir en adelante no solamente todos los conocimientos sobre el mundo, sino también todos los mundos del conocimiento, incluyendo la epistemología.


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