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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1992

1.3. Lo que no es la subsidiariedad


A. Faber (cf. p. 1134) hace notar que el principio de subsidiariedad no debe confundirse con el principio de efectividad o de optimización (Effektivitätsprinzip oder Optimierungsgebot). Aquél determina la intervención de la unidad superior sólo en el caso de que la tarea respectiva de la unidad inferior no pueda ser observada. En cambio, el principio de efectividad u optimización le reconoce competencia a la unidad superior cuando la tarea puede ser "rnejor" llevada a cabo. La diferencia consiste en que en el caso de la subsidiariedad, la competencia de la esfera inferior tiene un valor en sí misma; en cambio en el principio de efectividad la esfera inferior padece un menoscabo en la ejecución de su competencia puesto que es substituida.

Por otra parte, el principio de subsidiariedad no debe entenderse corno un principio útil para resolver únicamente un problema finaciero. Ha habido sugerencias (Contanstinesco habla de] caso de España; cf. 2, p. 226) en el sentido de que las tareas que la Comunidad se proponga realizar a nombre de la subsidíariedad sean realizadas solamente si ésta tiene medios financieros suficientes que permitan llevarlas a cabo. Esta manera de entender la subsidiariedad desconoce el hecho de que la actividad de la Comunidad es esencialmente normativa más que operacional o financiera.


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