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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1992

INGMAR BERGMAN, IMÁGENES

Author: Alberto Sauret[Nota 1]


INGMAR BERGMAN, Imágenes1992, Barcelona, Tusquets, 375 p. ISBN 84-7223-470-3.

En 1988 la misma casa editorial publicó en castellano Linterna mágica, memorias de Bergman poco antes aparecidas en sueco. De aquellos días también es el proyecto de este libro -en cierto sentido, complementario de aquél- donde el cineasta reflexiona sobre el trabajo de sus películas y obras teatrales; el material básico proviene de la grabación de unas sesenta horas de conversación con un amigo periodista. Finalmente la voz de su interlocutor es suprimida y es el propio Bergman quien realiza el montaje definitivo, que incluye fragmentos de sus guiones y diarios de trabajo. Dice que este volumen -documentado con numerosas reproducciones fotográficas y toda su filmografía en detalle- es un intento más sincero y completo, que el editado en 1968.[Nota 1] A tal efecto hará algo siempre evitado, volver a ver sus filmes. Luego de un vistazo de conjunto a 40 años de producción, recapacitará: "me di cuenta, firme y brutalmente de que había concebido la mayoría de las películas en las entrañas del alma, corazón, cerebro, nervios, órganos genitales y sobre todo las tripas. Un deseo que no tiene nombre alguno las sacó a la luz. Un placer que se puede llamar 'la alegría del artesano' las ha materializado en el inundo de los sentidos."

El texto no escatima manifestaciones de seguridad y fortaleza ("a pesar de que soy una persona neurótica, mi relación con la profesión siempre ha sido sorprendentemente poco neurótica. He tenido la capacidad de atar los demonios delante del carro de combate. Los he obligado hacer útiles."), pero como deja entrever aquí, casi siempre justificadas por la necesidad de superar flaquezas de su vida privada ("cuando el alma se siente amenazada, las fuerzas creativas van en su ayuda") y profesional, como la búsqueda de agradar al público, el temor a los críticos o las tempranas sospechas sobre su agotamiento creativo.

"Persona me salvó la vida. No es una exageración. Si no hubiese tenido fuerzas para terminarla, probablemente hubiera quedado fuera de combate. Fue significativo que por primera vez no me preocupase de si el resultado sería popular o no. El evangelio de la comprensibilidad ['a la americana'] que me metieron en la cabeza [en los comienzos como guionista en la industria] pudo irse al infierno (¡donde debía estar!).

Hoy tengo la sensación de que en Persona -y más tarde en Gritos y susurros he llegado al límite de mis posibilidades. Que, en plena libertad, he rozado esos secretos sin palabras que sólo la cinematografía es capaz de sacar a la luz."

Mientras que del diario de Cara a cara transcribe: "Lo que ahora anhelo es seguir mi propio camino. En el teatro siempre he sido el de otros, en el cine quiero ser yo mismo", de otro momento de su obra recogerá: "O esto o nada. No puedo abandonar una imagen que me ha obsesionado durante tanto tiempo y tan insistentemente. No puede equivocarse. Aunque mi razón, o como se llame este triste aparato, me diga que mande todo a la mierda."

Se reconocerá asimismo con gratitud y entrañable cariño para con sus colaboradores, revelando que varias de sus películas fueron madurando, a veces durante años, a partir de la concepción de un personaje entuido desde la personalidad de un autor. De Nykvist, su inseparable director de fotografía llegará a decir: "Sven es Sven. Si alguna vez echo de menos el trabajo cinematográfico, lo que echo de menos es únicamente la colaboración con Sven."

A estas alturas, con reflexiones acerca de la impostura de la actuación -que por varias razones nos remiten al personaje de Alexander, interpretado por Erland Josephson en El sacrificio, de Andrei Tarkovski- anda pensando en abandonar también el teatro. Quizá la decisión requiera de un proceso, como en el caso del cine, donde podemos observar, estos momentos: "un crítico francés escribió agudamente que 'Bergman con Sonata de otoño [1977] ha hecho una película de Bergman'. Es una buena formulación aunque triste. Para mí, claro. Me parece bastante exacto eso de que Bergman había hecho una película de Bergman. ( ... ) Amo y admiro a Tarkovski y me parece que es uno de los más grandes. Mi admiración por Fellini es ¡limitada. Pero me parece que Tarkovski empezó a hacer películas de Tarkovski y que Fellini últimamente ha hecho alguna que otra película de Fellini. Kurosawa nunca ha hecho una película de Kurosawa. Nunca me ha gustado Buñuel. Pronto descubrió que podía fabricar cosas raras, que eran exaltadas y convertidas en una especie de genialidad buñuelesca, y después le bastó con repetir y variar sus trucos. Buñuel hizo casi siempre películas de Buñuel.

Ha llegado, por tanto, el momento de mirarse al espejo y preguntar: ¿Qué es lo que pasa en realidad, Bergman ha empezado a hacer películas de Bergman?" Transcurrirá bastante tiempo, y mientras se apreste a realizar Fanny y Alexander [1981-2], en distintas ocasiones apuntará: "No sé mucho de esta película. Sin embargo me atrae más que ninguna otra. Es algo enigmático y ello requiere reflexión, pero lo más importante es, evidentemente, que no me falten las ganas."

"Por fin quiero dar forma a la alegría que, a pesar de todo, llevo dentro de mí y a la que tan rara vez y tan vagamente doy vida en mi trabajo."

"Se nota desde el principio que he aterrrizado en el mundo de mi infancia." Y también se nota que el hombre ha completado la circunvolución para descender a su destino original, sus primeros años de difíciles relaciones familiares, en los que siempre ha entrevisto el meollo de sus angustias y el motor de su necesidad de sueños y expresión.

En 1985 se dirá por escrito: "No quiero filmar nunca más. Ésta será mi última vez. "Luego sólo hará Documento: Fanny y Alexander, una rúbrica sobre su enorme obra de despedida de las imágenes en movimiento. Todo parece indicar que se trata de un artista satisfecho, el que hace muchos años se dijo: "Hay que hacer lo que sea necesario. Cuando nada es necesario no se puede hacer nada."

ALBERTO SAURET

Departamento Académico de Estudios Generales, ITAM.


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