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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1992-1993

4. La democracia liberal, desde De Ruggiero hasta Sartori


La obra de Guido de Ruggiero no sólo es relevante por lo que acabo de señalar sino por destacar la relación entre liberalismo y democracia, que tiene dos características principales: unidad y oposición. Enfatizó que el liberalismo ha rechazado el concepto de libertad como privilegio o monopolio de unos cuantos para asumir el de una libertad como derecho común para todos, encontrándose en el mismo camino de la democracia. Otro aspecto que determina la unidad entre estas dos doctrinas es la concepción formal del Estado, basada en el reconocimiento de los derechos individuales y en la capacidad del pueblo para gobernarse por sí mismo. "La extensión democrática de los principios liberales ha tenido complemento práctico en la concesión de los derechos políticos a todos los ciudadanos y en la participación en el estado de las clases más modestas de la sociedad. [Nota 17] Sin embargo sería erróneo acentuar aquí una identificación completa, hay también un aspecto que presenta serios conflictos en el terreno de la práctica, ya que "hay ... en la democracia una fuerte acentuación del elemento colectivo, social, de la vida política a costa de la individualidad".[Nota 18]

La relación liberalismo-democracia se concibe como una relación entre libertad e igualdad. Así para separar el liberalismo de la democracia decimos que el primero reivindica la libertad y el segundo la igualdad; mientras que cuando están unidos decimos que su objetivo es combinar la libertad con la igualdad. Como se observa en lo expuesto por De Ruggiero, en la igualdad late una pulsión horizontal y en la libertad un ímpetu vertical. A la democracia le preocupa más la cohesión social y la igualdad, mientras que el liberalismo valora primordialmente la distinción y respeto a la personalidad del individuo -girando en torno a éste, mientras que la primera lo hace en torno a la sociedad. ¿Cómo se puede combinar ese grado de iniciativa individual con el de cohesión social? La relación entre liberalismo y democracia hay que analizarla también en un plano más concreto, dejando atrás el ideal utópico del ilustre ginebrino autor de El contrato social y arribando al ámbito mundano de los hechos. En este contexto, el liberalismo es ante todo la técnica de limitar el poder del Estado; mientras que la democracia se preocupa por la inserción del poder popular en el Estado. O, con otras palabras, "mientras el liberal se preocupa por la forma del Estado, el demócrata se interesa principalmente por el contenido de las formas emanadas del Estado". [Nota 19] El liberal capta mejor la cuestión del orden social y el demócrata se preocupa más por los resultados y pretende ejercer el poder más que vigilarlo. Las conclusiones de De Ruggiero están orientadas hacia la necesidad de una penetración del liberalismo en la sociedad democrática para provocar una diferenciación en la uniformidad de sus elementos, convirtiéndolos en agentes de resistencia contra la opresión de la masa, tarea que se lograría sólo con la unidad del liberalismo y la democracia. "Dada la importancia que ha adquirido la democracia en la sociedad contemporánea, esta síntesis toma el nombre de democracia liberal [Nota 20] Aquí liberal tiene valor calificativo y sirve para acentuar la necesidad de diferenciación que surge de la uniformidad "opresiva" de la sociedad democrática.


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